El doctor Montes ve que el caso de Andrea "entró en una espiral de tratamientos fútiles"

Actualizado 06/10/2015 11:32:57 CET

Lamenta que falta pedagogía sobre la muerte y aboga por una ley de disponibilidad de la propia vida

VIGO, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

El doctor Luis Montes, presidente federal de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), ha señalado que el caso de Andrea, la menor con una enfermedad irreversible cuyos padres han logrado que no se mantenga su vida artificialmente, "entró en una espiral de tratamientos fútiles y desproporcionados".

En una entrevista a Europa Press, este anestesista, que fue denunciado en 2005 por la Comunidad de Madrid por la muerte de pacientes terminales con sedaciones elevadas, ha subrayado que el caso de Andrea es "de libro, de manual". "La petición de los padres (de que se suspendiera la nutrición artificial) se ajustaba a derecho", ha señalado, al tiempo que ha elogiado el "coraje" de la familia de la menor.

Por ello, el doctor Montes ha acogido "positivamente" la decisión de los médicos de retirar a Andrea el soporte vital, manteniendo la hidratación, e iniciar la sedación. Según ha apuntado, "ha sido decisiva" la "presión social" y de los propios padres, además de la "rápida mediación de la Justicia" para que "se tomasen las medidas adecuadas".

"El caso de esta niña es de manual, se hizo lo que se tenía que hacer, porque se había entrado en una espiral de tratamientos fútiles y desproporcionados, y esa espiral se ha roto por mediación externa, por la acción de la familia, los medios y la sociedad", ha explicado.

Este médico ha recordado que, pese a que "existe un marco jurídico" en Galicia para abordar casos de enfermos terminales, "los derechos de los pacientes y de los ciudadanos se conculcan diariamente", y ha puesto como ejemplos los derechos a la vivienda y al trabajo. En el caso de Andrea, Montes ha apuntado que "se entró en una dinámica de no aceptación de la muerte", y ha indicado que "posiblemente hubo una colisión entre la ideología o lo que pensaban los médicos, y lo que tenían que hacer".

PEDAGOGÍA Y MARCO JURÍDICO

El presidente de la asociación DMD ha lamentado que "falta mucha pedagogía en la sociedad" acerca de la muerte digna, e incluso de la propia muerte. "Pero el cambio no vendrá de parte de la ideología dominante, tiene que ser la pedagogía ciudadana, la lucha por los derechos", ha afirmado.

Luis Montes ha apostado por "abrir definitivamente el debate sobre la muerte digna" en la sociedad, y ha advertido de que es necesario "aclarar conceptos", porque el término 'muerte digna' es un "cajón desastre" en el que se mezclan ideas que no son exactamente iguales, como son eutanasia, sedación paliativa, suicidio asistido, rechazo a los tratamientos, etc.

Finalmente, el doctor ha subrayado que el actual marco jurídico sobre los derechos de los enfermos terminales y sus familias "no es el adecuado", y ha recordado que "el actual código penal considera delito que un médico ayude a morir a un paciente". "Puede ser acusado de homicidio y puede ir a la cárcel", ha incidido.

En ese sentido, ha recordado que "los ciudadanos son cada vez más conscientes de que su vida es suya, y que la vida a veces se torna en dolor, no es una buena vida". Por ello, ha abogado porque se aborde la elaboración de una "ley de disponibilidad de la propia vida".

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