Dos colegios de Pontevedra empezaron a abrir antes para acoger a niños cuyos padres entran temprano a sus trabajos

Actualizado 10/05/2006 20:29:31 CET

PONTEVEDRA, 10 May. (EUROPA PRESS) -

Dos colegios públicos de Pontevedra iniciaron hoy el plan Madruga que la Xunta pone en marcha a título experimental, con la finalidad de contribuir a conciliar la vida familiar y laboral de aquellos padres que se incorporan muy temprano a su trabajo y no tienen con quien dejar a los niños.

La iniciativa se estrenó en los colegios Cabanas-Salcedo y Barcelos, que esta mañana acogieron a 31 niños desde los tres años de edad, a quienes sus padres dejaron en estos centros a las siete y media de la mañana.

De este modo, los padres que madrugan para ir a trabajar resolvieron el problema que les suponía no tener dónde dejar a sus hijos, ya que hasta el inicio de las clases en horario ordinario, a las nueve o nueve y media de la mañana, unos monitores se hacen cargo de estos niños con los que realizan actividades lúdico-educativas.

Esta iniciativa supone a los padres un coste de 0,60 euros al día, aunque existe también la posibilidad de que los niños desayunen en el centro y en este caso el precio son 0,75 euros diarios. El programa piloto diseñado por la Consellería de Educación, para su desarrollo en colaboración con los ayuntamientos, comienza en sólo algunos colegios de las provincias de Pontevedra y Lugo pero con la previsión de ir ampliándolo poco a poco a todos los centros educativos de Galicia.

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