Dos vecinos de Ramirás (Ourense) se denuncian mutuamente por lesiones tras discutir por los lindes de sus fincas

Actualizado 31/07/2006 12:29:20 CET

Uno acusa a su vecino de agredirle con una azada y éste denuncia al otro por tirarle al suelo y darle patadas

RAMIRÁS (OURENSE), 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

Dos vecinos del pueblo de Santa Marta de Paizás, en Ramirás (Ourense), se denunciaron mutuamente por lesiones, después de protagonizar una disputa el pasado miércoles, 26 de julio, por diferencias en relación a sus dos propiedades.

Por un lado, José Gil, de 73 años de edad, denunció que el 26 de julio, cerca de las 19.30 horas, después de estar trabajando en el campo con una azada, acudió a otra finca de su propiedad y vio cómo sus dos vecinos, el joven E.C.V., de 28 años de edad, y su abuelo, M.V.G., de 88 años de edad, se encontraban en su parcela arreglando la alambrada que separan las dos propiedades.

Tras preguntarles si tenían permiso para estar en su finca, según la versión de José Gil, los dos hombres se acercaron a él y le golpearon, tirándolo en el suelo y provocándole diversas contusiones.

La otra parte aseguró que tenía permiso judicial para estar en la finca de su vecino para arreglar la alambrada. Además, indicó que fue José Gil quien se acercó y les amenazó con la azada que había empleado en las tareas del campo. E.C.V. intentó evitar la agresión interceptando la azada, lo que, al parecer, provocó la caída del anciano y las posteriores lesiones. Asimismo, E.C.V. denunció que sufrió golpes en un hombro y un pie.

"ME HIZO LO QUE QUISO"

En declaraciones a Europa Press Televisión, José Gil aseguró que, después de llegar a su finca de recoger patatas con una azada vio que se encontraban en su propiedad sus dos vecinos, el joven y su abuelo, que arreglaban la alambrada del muro que sirve de separación para las dos fincas. Según manifestó José, tras preguntarles si tenían algún permiso para entrar en su finca, el joven de 28 años le gritó que tenían permiso judicial.

A continuación, según relató José, los dos hombres "se echaron a andar, cada uno con un martillo de hierro en la mano". "Yo pensé que iban a razonar conmigo", destacó José, ya que "si supiera que iban a hacerme daño, me marchaba o no dejaba que se arrimaran a mí".

Según comentó, acto seguido, el joven se arrimó, le cogió, le retorció y le metió la rodilla en el estómago y le tiró al suelo. "Me hizo lo que quiso", aseguró José. "Me pisoteó, me dio patadas y me tiró los dos dientes de delante", denunció el hombre.

Posteriormente, en palabras de José, y una vez en el suelo, M.V.G., de 88 años de edad, que salió ileso del altercado, "levantó el martillo" hacia él por lo que José llegó a temer por su vida; aunque finalmente M.V.G. no le golpeó con la herramienta. "Vi la muerte", indicó José. Tras esta supuesta agresión, denunció que lo dejaron "solo", sin que "nadie" le echase una mano. "Quería levantarme pero la cabeza no me sostenía", lamentó.

"ELLOS NO SABEN SI ME DEJARON VIVO O MUERTO"

"Me dejaron tirado como un perro muerto, ellos no saben si me dejaron vivo o muerto y se marcharon para su casa", destacó José, ya que "ellos no sabían como me quedaba". Además, reconoció que se encontró "solo y abandonado" en "la finca propia".

Tras andar hasta una valla "para poderme levantar", José Gil se dirigió a su casa, en donde llamó a la Guardia Civil, quien se presentó en su vivienda y llamó a una ambulancia para trasladar a José al hospital de Ourense. Horas después, José interpuso la denuncia por agresión, que tuvo como consecuencia "mandíbula y labios rotos, caída de dos dientes de delante y rotura del tabique nasal".

"Ellos quieren verme muerto, están haciendo que nosotros tengamos que marcharnos de aquí", acusó José a sus vecinos, y añadió que el mismo día de la supuesta agresión, los vecinos se acercaron a su mujer y le amenazaron con que "tú te vas a morir en mis manos cuando te encuentres sola".

"NINGÚN COMENTARIO"

Por otra parte, la versión de los familiares de los otros dos hombres implicados, defiende la inocencia de M.V.G. y E.C.V.. Aseguraron que este último sufrió lesiones en un hombro y un pie, al intentar evitar un golpe con la azada que, supuestamente, José empleó para agredirle.

M.J.V., madre del joven E.C.V. e hija de M.V.G., optó por no hacer ningún comentario por respeto a la valoración que pueda realizar el juez que instruye las diligencias de los hechos, en el Juzgado de Instrucción de Celanova (Ourense).

Al parecer, los problemas entre las dos familias se iniciaron hace seis años, cuando se efectuó la concentración parcelaria. Una parte de la propiedad de José Gil, en donde se produjo el altercado, se cedió a la familia de E.C.V., que tiene su casa al lado de esta finca. Desde entonces, las familias se enfrentaron varias veces por diferencias en relación a sus dos propiedades.