Montan una playa ante un colegio de Ourense por las temperaturas extremas

Actualizado 24/04/2014 11:53:30 CET
Padres y escolares montan una playa reivindicativa en Ourense
Foto: EUROPA PRESS/Rosa Veiga

El centro Amadeo Rodríguez Barroso fue reformado hace tres años y los alumnos reivindican que no son "esquimales" ni "tropicales"

   OURENSE, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Medio centenar de escolares y padres del barrio de Os Rosais en Ourense han escenificado este jueves una playa ante el colegio en el que se registran temperaturas extremas desde que fue reformado con un presupuesto de 3,8 millones de euros en 2010, pues los materiales y estructura provocan, con la llegada de los días despejados, un recalentamiento de las aulas.

   Minutos antes de las 9,00 horas, hora de entrada al colegio, niños y padres del colegio de infantil y primario Amadeo Rodríguez Barroso aparecieron enfundados en toallas playeras y ataviados con bañadores, gafas de buceo, sombrillas, flotadores, colchones hinchables, abanicos y demás complementos veraniegos, y se situaron en el exterior ante una pancarta en la que se leía 'Os nenos dos Rosais non somos tropicais' --Los niños de Os Rosais no somos tropicales--.

   Dos de los protagonistas infantiles ser repartieron la lectura de un manifiesto en el que se quejaron de "soportar mal" los casi 40 grados de temperatura que hay en las aulas del lado Sur del colegio, cuando les da el sol "y los más pequeños, que están en la planta baja, lo pasan peor porque el sol rebota en el suelo de goma del patio y algunos ya enfermaron por el calor", según leyeron.

   Así, niños y padres explicaron que las deficiencias del edificio reformado ya fueron comunicadas a la Consellería de Educación nada más estrenarse el centro reformado por un equipo de arquitectos de Pontevedra, pues, además de un calor extremo, el colegio presentaba otras deficiencias que llevaban a temperaturas muy bajas en invierno.

   En enero de 2012, padres y escolares comenzaron sus protestas con otra en la que los niños representaron el papel de habitantes polares con el lema 'No somos esquimales'.

   Después de la movilización, la Consellería tomó medidas y se instaló un sistema de calefacción del que todos dicen estar satisfechos, entre ellos José G., que relató las diferentes ocasiones en las que reclamaron soluciones.

CARTAS SIN RESPUESTA

   Los participantes en la protesta de este jueves por el calor extremo en las aulas, mostraron las cartas remitidas al conselleiro de Educación y al delegado de la Xunta en Ourense, todas sin respuesta.

   La última fue enviada en marzo de 2014 y en ella dan a conocer el "serio problema" detectado en las aulas orientadas al sur por las elevadas temperaturas en verano, otoño e invierno, pues cuando es sol da sobre ellas "el calor va subiendo hasta hacerse insoportable para los niños y profesores y llegaron a superar los 35 grados, como se podrá comprobar fácilmente", recoge la misiva.

   Según explican, bajar las persianas "es peor" porque son negras y captan aún más calor e impiden la ventilación, "con un problema agravado en la planta baja, donde están las aulas de educación infantil, a las que llega también el calor rebotado del patio pavimentado en caucho".

   En sus cartas, los progenitores proponen colocar toldos o alguna otra medida "tal como ya se planteó hace dos años, cuando el problema fue el de la calefacción, y en aquel momento se prometió respuesta a este otro problema, igual que en las entrevistas de los padres con responsables de la consellería de Educación pero ahora entramos en primavera y pedimos ya una solución rápida".

   Se trata de nuevo, según se indica en la carta, de una deficiencia en el diseño del edificio "que debería resolver quien lo concibió, quien lo construyó o quien lo recepcionó", pero en todo caso "no es culpa de los niños", añade.

   Además, los padres no pueden tomar medidas para paliar los problemas y, según detallaron, los profesores optaron hace dos años por llevar calefactores de casa cuando el problema era el frío extremo.

MIDIERON TOLDOS

   El problema del calor en las aulas ya fue constatado por técnicos de la Consellería de Educación, según José G., y otros padres, que midieron las elevadas temperaturas durante 2013. También recibieron por teléfono la propuesta no oficial de que se podrían colocar toldos en las aulas, aunque restringidos a la planta baja.

   El colectivo de progenitores pidió ese compromiso por escrito ampliado a las aulas de la segunda planta, pero la respuesta fue "no hay dinero", según señala José G..

   Los padres se ofrecieron para buscar presupuestos por toda Galicia para la instalación de los toldos al mejor precio, pero no fue aceptada su propuesta, y 24 horas antes de montar su playa escolar ante el colegio, personal técnico de la Consellería de Educación y un empresario de toldos visitaron el centro para tomar medidas de las ventanas de la planta baja.

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