Ex presidentes del Parlamento abogan por "reformar" las diputaciones, aunque Núñez no excluye su supresión

Actualizado 22/06/2006 21:53:20 CET

También apuestan por reformular el sistema de elección de los senadores

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 22 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los ex presidentes del Parlamento Gallego, Victorino Núñez (1989-1996) y José María García Leira (1996-2005), ambos del PP, apostaron hoy por "reformar" las diputaciones provinciales, aunque el primero no excluyó incluso su supresión "a largo plazo".

Durante su comparecencia en la Comisión que estudia la reforma del Estatuto gallego, ambos ex presidentes también reclamaron que el futuro texto reforme el sistema de elección de los senadores y coincidieron en subrayar que la definición de Galicia como nacionalidad histórica es "correcta", aunque no descartaron otras posibilidades como designar a España como "nación de naciones".

Sobre la organización territorial, Victorino Núñez consideró que, mientras existan las provincias, "será difícil" que desaparezcan los entes provinciales. Sin embargo, mostró su preocupación por el "excesivo" número de ayuntamientos y abogó por su supresión o su agrupación para la prestación de servicios comunes.

En este sentido, consideró que la "mejor solución" para evitar que los habitantes de los municipios más pequeños "queden sin servicios" pasa por la "potenciación de las comarcas". "Sólo así se podría pensar en la supresión de las diputaciones", aclaró.

García Leira mantuvo una opinión diferente a este respecto, ya que subrayó que los entes provinciales "no tienen por qué desaparecer" ya que sirven para "regular" las aportaciones y los servicios de los ayuntamientos. "Igual hay que reformular su esquema actual para mejorar los sistemas de control", agregó.

SENADO

Ambos ex mandatarios también propusieron una reforma del sistema de elección de los senadores para que sean nombrados por el Parlamento y no por designación directa. Además, Núñez destacó que los miembros de la Cámara Alta elegidos en la comunidad tienen que ser gallegos y su mandato debe corresponderse con el de la legislatura autonómica.

En este sentido, criticó que no tengan una "mayor vinculación" con la Cámara gallega y subrayó que "es muy triste" que una vez designados se olviden "por completo" del Parlamento autonómico. Por ello, propuso que al final de cada periodo legislativo acudan a la máxima institución gallega para "rendir cuentas" de sus actividades en el Senado.

Por su parte, García Leira propuso "reducir" la elección provincial -designación directa a través de las urnas- de los senadores para que sean designados por el Parlamento. Además, apostó por aumentar sus competencias y reclamó que las iniciativas legislativas relacionadas con la UE tendrían que debatirse, primero, en el Senado.

Los dos ex presidentes también coincidieron al definir a Galicia como una nacionalidad histórica, aunque hubo diferencias en sus explicaciones. Así, Núñez, a pesar de considerar "correcta" esta formulación, estimó también válido el término nación. "Diga lo que diga el Estatuto, nadie me puede impedir decir, con el diccionario en la mano, que soy un gallego de nación", indicó.

Por ello, puntualizó que acepta el término "nación de naciones" porque es gallego y tiene un "proyecto común" en Galicia. "Esto no impide sentirme español", aclaró al tiempo que recomendó que "no se puede imponer" a una parte que pide ser una nación con la otra que pide ser nacionalidad histórica.

García Leira descartó la terminología propuesta por Núñez, ya que aclaró que nación ya hay una, "que es España", y subrayó que "no se puede jugar con más naciones". "Habrá que buscar otra terminología que contente a todos", añadió.

IDIOMA

Ambos dirigentes políticos también coincidieron en la necesidad de que se proteja más el idioma gallego, aunque alertaron sobre posibles "imposiciones lingüísticas". En este sentido, destacaron la necesidad de que la Administración potencie este idioma y que se conozca, pero descartaron el "deber de uso" tal y como proponen PSdeG y BNG, porque recordaron que hay una sentencia del Tribunal Constitucional que falló en contra de esta posibilidad.

También apostaron por que el futuro texto estatutario sea fruto del consenso de todos los partidos políticos para que "no pase lo que pasó con el actual", aprobado sin el apoyo de los nacionalistas. Por otra parte, Victorino Núñez apostó por modificar el himno y "acortarlo" para evitar "algunas partes agresivas", dijo en alusión a términos como "imbéciles oscuros", que Eduardo Pondal utilizó para referirse a los españoles.

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