Feijóo justifica "por la actualidad política" que Aguirre y Camps no visiten finalmente Galicia antes del 1-M

Actualizado 24/02/2009 19:45:07 CET

Celebra la dimisión de Bermejo por su "sectarismo" pero extiende la responsabilidad de su actitud a Zapatero, porque fue quien lo nombró

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El candidato del PPdeG a la Presidencia de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, justificó hoy "por la actualidad política" que los presidentes de las comunidades de Madrid y de Valencia, Esperanza Aguirre y Francisco Camps, respectivamente, no participen finalmente en la campaña electoral gallega, tal y como esta previsto.

En una entrevista concedida a Europa Press, Feijóo, que hoy pronunciará un mitin en Ferrol acompañado del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, consideró "evidente" que Camps y Aguirre deben "centrarse" en los asuntos que afectan a sus respectivas comunidades autónomas, entre otros la polémica desatada por la denominada Operación Gürtel, que ha salpicado a aforados del PP de ambas comunidades autónomas.

En lo que respecta a la actualidad política, el líder de los populares gallegos también celebró la dimisión de Mariano Fernández Bermejo como ministro de Justicia, a quien reprochó su actitud "sectaria". "Cree que el PP no es un adversario político, sino un enemigo", dijo del ex titular de Justicia y, por este "talante", reflexionó que su continuidad en el Gobierno central habría sido "absolutamente equivocada".

"En política es mejor pecar de humilde que de intransigente", razonó, y extendió la responsabilidad del comportamiento de Bermejo al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, porque "no hay que olvidar" que fue él quien lo nombró.

En contraposición a la actitud del PP en la Operación Gürtel, que, según enfatizó, ha supuesto ya "la dimisión de un consejero y de un alcalde", recordó que varios diputados socialistas, entre ellos "algunos gallegos", jalearon al ex ministro hace una semana a gritos de "torero, torero". "Eso está grabado en la retina de todos españoles", ilustró, y subrayó que "aquel torero" ha pasado a ser "una persona de la que ahora el PSOE no quiere hablar".