Los acusados de okupar la Sala Yago llegan a un acuerdo con Fiscalía para evitar la cárcel

Juicio Okupación Sala Yago, en Santiago de Compostela
EUROPA PRESS
Actualizado: lunes, 13 marzo 2017 18:03

   Dos de ellos admiten un delito de tenencia ilícita de explosivos por los que se les condena a un año y seis meses de prisión que no cumplirán  

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 13 (EUROPA PRESS)

   La Fiscalía y la defensa de los 12 acusados de okupar la compostelana Sala Yago entre el 18 y el 25 de octubre de 2011 han llegado a un acuerdo en el juicio que se celebró este lunes en el Juzgado de lo Penal número 1 de Santiago de forma que todos ellos evitarán la cárcel.

   A dos de ellos se les atribuía, además de la okupación, un delito de tenencia ilícita de explosivos que han admitido con el objetivo de que la representante del Ministerio Público rebajase la pena que solicitaba para ellos hasta un año y medio de prisión.

   De este modo, y tras solicitar sus abogados la suspensión por ausencia de antecedentes, este beneficio ha sido concedido por el juez, Luis Aláez, condicionado a que no delincan durante ese tiempo.

   De esta forma, el desarrollo del juicio --que ha quedado visto para sentencia-- se ha ceñido a la deliberación en torno al otro delito, el de usurpación de ese espacio privado, una sala de cine y teatro del casco histórico compostelano, que se encontraba en estado de abandono desde 2007.

DOS MESES DE MULTA DE 6 EUROS DIARIOS

   Nueve de los 12 acusados lo han reconocido igualmente, tras las conversaciones de sus letrados con la fiscal, de modo que esta pide para ellos dos meses de multa a razón de seis euros diarios.

   Aunque inicialmente solo iban a ser dos los que no lo admitiesen, uno de los presentes en la sala y uno de los dos que han comparecido por videoconferencia, al final los dos acusados que utilizaron este método --uno desde la cárcel en León y el otro por hallarse en Cáceres-- han negado los hechos de los que se les acusaba.

   Con todo, la abogada que representó al ciudadano que ha declarado desde Extremadura ha pedido que se considere que su cliente sí reconoció los hechos.

NEGOCIACIÓN Y REBAJA DE LAS PENAS

   El juicio empezó después de más de una hora de negociación y al inicio del mismo la fiscal leyó su modificación de petición de penas para los acusados, al concurrir dilaciones indebidas en el procedimiento y por el atenuante de reparación del daño.

   De hecho, los más de 1.900 euros en daños que se considera que causaron los okupas han sido entregados al dueño del inmueble esta misma jornada, y finalmente ni los propietarios ni otros testigos han tenido que participar en el juicio.

   Así, en lugar de tres años, Fiscalía reclamó el año y los seis meses para los dos acusados de tenencia de explosivos y rebajó las multas por la okupación a seis euros al día durante dos meses.

   En el caso de las tres personas que no han reconocido la okupación --uno de ellos porque aseguró que estaba allí realizando labores periodísticas, otro que indicó que había acudido a desayunar esa mañana y el tercero que aseguró que al no haber plazas en los albergues de la ciudad decidió utilizar esta sala para dormir--, el Ministerio Público mantiene su demanda, con seis meses de multa a razón de 20 euros diarios.

   Por su parte, las distintas defensas han pedido que los delitos se diesen por prescritos, al haberse superado ampliamente el periodo de un año correspondiente a delitos leves, pero la fiscal ha rechazado que esto sea tenido en cuenta al existir un delito de mayor consideración en la causa como el de tenencia de explosivos. En cualquier caso, los abogados defensores han demandado la libre absolución de sus representados.

TESTIGOS

   Entre los testigos que sí han comparecido esta jornada han estado tres agentes policiales, uno de los cuales ha dicho que para el desalojo tuvo que accederse al edificio por los balcones, aunque no ha podido asegurarlo, al saber de este extremo por compañeros.

   También un periodista de El País que acudió a la Sala Yago aquellos días ha respondido a las preguntas de la defensa y de la representante del Ministerio Fiscal, ante los que ha destacado que este espacio --todavía hoy abandonado-- ofreció múltiples actividades culturales y que él accedió al edificio a través de la puerta central y sin ningún tipo de restricción, pese al cartel indicativo de que no eran bienvenidos ni policía ni prensa.

   Tanto él como otras personas han resaltado que individuos de todas las edades, incluso familias, frecuentaron la Sala Yago con su 'reapertura' en 2011.

   La okupación coincidió con el mandato del alcalde popular Gerardo Conde Roa, y durante el desalojo se produjeron altercados y hubo una carga policial.

HISTORIA

   La Sala Yago, la más antigua de la ciudad de Santiago en su día, cerró sus puertas en junio de 2007 con una fiesta que pretendía servir de homenaje a todos los que "hicieron posible este sueño", como manifestaba entonces uno de los responsables de la actividad cultural de este local. Su última etapa comenzó en 1946, siendo el centro cultural de la vida de Santiago casi 50 años.

   Los orígenes de la Sala Yago se remontan a 1946, cuando dejaba de ser la sede de Correos y abría sus puertas como sala de cine a cargo de la empresa Gesto Nieto, que también gestionaba 'Capitol', otro de los grandes cines de Santiago.

   El declive de los grandes cines acabó con la renovación en 1998 de esta sala, y tras una transformación física que desembocó en una nueva etapa, en 2002, con Títeres Cachirulo y Teatro do Noroeste. Ganó el 'Premio especial Max' de la SGAE, junto con la Sala Galán y la Sala Nasa (que lo rechazaron) y Teatro Noroeste se convirtió en su compañía residente.