Galicia registra el febrero más seco en 50 años

Actualizado 29/02/2012 17:36:31 CET
Tierra agrietada sequia recurso falta precipitaciones medioambiente
Foto: COMISION EUROPEA

MeteoGalicia considera que las lluvias de los próximos días "pueden mejorar un mínimo" la situación del campo, pero no la de embalses

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 29 Feb. (EUROPA PRESS) -

   Galicia ha registrado el febrero más seco de los últimos 50 años, con 12 litros por metro cuadrado de lluvia, lo que supone que ha llovido un "90 por ciento menos de lo considerado normal", según han explicado a Europa Press fuentes de MeteoGalicia, que consideran que las lluvias que se prevén para los próximos días "pueden mejorar un mínimo" la situación en el campo, pero no la de los embalses.

   Desde que se tienen registros en Galicia (1961), el promedio de los últimos años asciende a 98 litros por metro cuadrado de lluvia en el mes de febrero. En zonas de la comunidad, como en las Rías Baixas, según los registros, ésta ha sido el febrero más seco "desde 1920".

   En todo el invierno, entre diciembre y febrero, el promedio de lluvia registrado en Galicia ha sido "un 70 por ciento menor que la media climática", según destaca MeteoGalicia.

   A corto plazo, para los próximos días, se esperan lluvias en la Comunidad gallega, pero no serán "muy importantes ni significativas" y tampoco "generalizadas", en relación a la cantidad de agua que dejarán.

INCENDIOS

   Según las estimaciones de MeteoGalicia, estas lluvias no contribuirán a revertir la situación de los embalses gallegos, ya que para ello "no van a ser muy significativas".

   No obstante, consideran que estas lluvias podrán "mejorar un mínimo" la situación en el campo gallego puesto que "aportarán humedad". "Pueden llevar humedad al campo y ayudar en las siembras", sostienen las fuentes consultadas de MeteoGalicia.

   En cuanto a la situación de los incendios, indican que estas lluvias podrán "ayudar un poco transitoriamente" porque las precipitaciones que se esperan no serán abundantes, y la humedad contribuirá a reducir el riesgo de fuegos, aunque será algo puntual si sigue sin llover.