Jonás Trueba reivindica su "independencia" con su primera obra 'Todas las canciones hablan de mi'

Actualizado 29/11/2010 14:40:12 CET

El joven director presenta una historia de desamor en la que plasma la "nostalgia" de las cartas escritas a mano

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

El joven realizador Jonás Trueba, hijo del director Fernando Trueba, reivindica su "independencia" en su ópera prima 'Todas las canciones hablan de mi', película que se proyectará este lunes en el Teatro Principal de Santiago de Compostela a las 20.15 horas, como parte del Festival Cineuropa.

La 'Ópera prima' de este artista nos remite a un Madrid en donde un joven que trabaja en una libraría y que encarna Oriol Vila, encaja la pérdida de su relación de pareja, en la ficción, Bárbara Lennie.

En rueda de prensa, Trueba ha destacado que se trata de una película de la que siente "vergüenza" y en la que se "reconoce" al mismo tiempo, por tratarse de un proyecto "muy personal" en el que ha "puesto mucho" y un reflejo de sus "imperfecciones" y de sus "virtudes".

"Las buenas primeras películas tienen esa mezcla", ha señalado. Así, ha señalado al elenco de actores como uno de los matices más destacados, pues "todos son diferentes entre si" y "no responden al mismo patrón".

Por ello, considera que es "el resultado de un trabajo" acumulando "vivencias". "Una vez ves las película, compruebas que es como tu grupo de amigos, que todos son de su padre y de su madre", ha incidido.

Además, percibe el resultado como una especie de "transición" de la "última generación que escribió cartas a mano" antes de pasar el correo electrónico y muestra "una nostalgia de lo más físico, la escritura, imprentas, papel".

"NO SIENTO ESPECIAL PRESIÓN" POR EL APELLIDO

También se ha referido a sus relaciones familiares en las que, como hijo de director y sobrino de guionista, "siempre se comparte mucho todo" de sus proyectos. "Y también, tenemos nuestras distancias e independencia", aclara.

Por ello, afirma que su padre le recomienda que duerma "bien, a ser posible" y se mostró agradecido de tener "la tranquilidad de saber que está ahí", como un referente.

En el centro de este mundo de artistas, Jonás Trueba ha aprendido a ver el cine como "un oficio más, como otro cualquiera, más o menos artesanal". "Me considero un afortunado", señala.

Del mismo modo, afirma no sentirse "presionado" por las expectativas de la gente respecto a la película, sino "encantado" de poder dejar que "cobre una vida fuera" de si mismo, tras su primer estreno ante el público en el Festival de Gijón y ahora en Cineuropa.

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