Lanzan una campaña de micromecenazgo para dar una "defensa eficaz" a Pablo Ibar

Asociación Pablo Ibar en Santiago
COLEXIO XORNALISTAS
Publicado 05/06/2017 14:34:22CET

   Acusado de tres asesinatos en 1994, el español estuvo en el corredor de la muerte durante 20 años y ahora afronta "su última oportunidad"

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 5 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Pablo Ibar, acusado de un triple asesinato en Florida en el año 1994, tendrá una segunda oportunidad luego de que el 4 de febrero del pasado año el Tribunal Supremo de los Estados Unidos revocase la condena a muerte y ordenase repetir el juicio al entender que la sentencia del año 2000 se basaba en pruebas "escasas y débiles" y la defensa de Ibar había sido "ineficaz".

   Para sufragar los gastos del proceso, la Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar ha iniciado una campaña de micromecenazgo para alcanzar los 1,3 millones de dólares que necesitan para cubrir todo el presupuesto de la defensa, desde honorarios del equipo de abogados hasta el coste de las pruebas periciales necesarias.

   Este lunes, en el marco de la campaña, el padre de Pablo, Cándido Ibar, y el abogado de la asociación, Andrés Krakenberger, han visitado Santiago, donde han tenido un encuentro con los medios antes de ser recibidos por el presidente del Parlamento gallego, Miguel Santalices, y reunirse con representantes de los grupos parlamentarios.

   Por el momento, la asociación ha recaudado ya el 57 por ciento del presupuesto que necesitan, luego de recibir aportaciones de distintas administraciones. Ahora, confían en recaudar los 340.500 euros restantes a través de "pequeños donativos", así como de partidas de instituciones que todavía están pendientes de ser aprobadas.

   "Tenemos que garantizarle a Pablo una defensa eficaz. Y eso, en los Estados Unidos, es dinero", ha asegurado Krakenberger, quien cree que las pruebas que la Fiscalía tiene contra Ibar no son suficientes para enviar de nuevo al español al corredor de la muerte.

SE ENFRENTA DE NUEVO A LA PENA DE MUERTE

   Pablo Ibar, nacido en Estados Unidos pero de familia vasca, se enfrenta de nuevo a la pena capital, castigo que solicita el Estado de Florida para un juicio todavía pendiente de fecha. Según su padre, hermano del mítico boxeador Urtain, Pablo se encuentra "sano" aunque "harto, deprimido y agotado" por una situación que lo mantiene entre rejas desde el año 1994.

   Los hechos se remontan a ese mismo año, cuando el dueño de una discoteca y dos bailarinas que trabajan en su establecimiento fueron asesinados en la casa del primero. Un vídeo grabado por una cámara de seguridad muestra a dos hombres torturando y matando a las tres víctimas.

   En un momento de la grabación, uno de los asaltantes descubre su cara. La Fiscalía atribuye a Ibar la identidad de esta persona, aunque su defensa alega que el vídeo "no tiene la calidad suficiente" como para que pueda ser una prueba a tener en cuenta en el juicio.

   El caso, conocido como "Los crímenes de Miramar", levantó un gran revuelo mediático en un estado como Florida donde la opinión pública se posiciona de forma mayoritaria a favor de la pena de muerte.

   Tras la celebración de un juicio que sería declarado nulo en 1994, Ibar y la otra persona acusada de los asesinatos, Seth Penalver, son condenados a muerte en el año 2000 en procesos separados. No obstante, tras la presentación de varios recursos, Penalver consigue la libre absolución en el año 2012.

UNA DEFENSA "INEFICAZ"

   Durante el juicio del año 2000, Ibar estuvo representado por un abogado de oficio que, como prueba el fallo judicial del pasado año, no desempeñó su trabajo de la forma más "eficaz" debido a que no se encontraba en las mejores condiciones durante la época del proceso, siendo incluso detenido por un episodio de violencia de género.

   Además, la asociación cree que uno de los testigos que puso al español en el lugar de los hechos estuvo "dirigido" por la policía, ya que no acudió a comisaría hasta pasadas cuatros semanas desde el suceso, cuando el caso ya había alcanzado un gran revuelo mediático y la prensa había publicado un anuncio que ofrecía una recompensa para testimonios que ayudasen a esclarecer los asesinatos.

   Según la defensa, Ibar, quien reconoció que durante la época realizaba "trapicheos" con droga, se encontraba "en el lugar inadecuado, en el momento inadecuado". Y es que, días después de los crímenes, el español es detenido por tráfico de drogas y en la comisaría es identificado como uno de los asaltantes de los asesinatos del barrio de Miramar.

"VUELTA A 1994"

   Ahora, luego de que el Tribunal Supremo anulase la condena a muerte en febrero de 2016, Ibar se enfrenta, como reconoce la asociación en su defensa, a su "última oportunidad", ya que su situación actual supone "una vuelta" al año 1994.

   Así, Ibar tiene ahora "la presunción de inocencia intacta" por lo que será la Fiscalía quien tenga que demostrar su culpabilidad. Con todo, la Asociación contra la Pena de Muerte Pablo Ibar desconoce cuándo se celebrará el juicio, dado que sólo han sido debatidas dos mociones de las siete presentadas por la defensa.

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