Lídia Senra visita a una presa condenada por pertenecer a Resistencia Galega y pide "abolir" la dispersión

Lidia Senra, eurodiputada gallega
OFICINA DE LIDIA SENRA
Actualizado 22/03/2018 16:44:48 CET

   Pide, apelando al Parlamento Europeo, "abolir" la dispersión de presos y dice que mantenerla lejos de su familia "viola" los derechos humanos

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

   La eurodiputada gallega Lídia Senra, que pertenece al grupo GUE/NGL --y se presentó por Alternativa Galega de Esquerda en Europa-- insta al Estado español a "abolir de una vez por todas" las políticas de dispersión penitenciaria. Así, denunció que esta situación provoca que reclusos gallegos se encuentren repartidos en diversas cárceles del territorio nacional a cientos de kilómetros de sus familias, que tienen que asumir un "mayor coste" para visitarlos.

   Lídia Senra ha querido vivir el viaje que tiene que hacer un familiar y ha recorrido los kilómetros que separan Santiago de Compostela de la cárcel de Mansilla de las Mulas, en León, donde visitó a María Osorio, condenada a siete años de prisión por pertenecer a Resistencia Galega.

   Según ha explicado, quiso experimentar "de forma directa" y el pasado fin de semana viajó los 400 kilómetros de ida y los de vuelta, el equivalente a unas ocho horas de conducción, con "tramos en los que había nieve y dificultades para la buena circulación".

   Tras este viaje, Senra ha asegurado que esta situación, "incluso con recorridos mayores", la viven las familias y las amistades de los presos internos todas las semanas para "visitarlos por locutorio", en el que "no se le permite estar dentro más de 40 minutos", lo que es una "crueldad".

"ABOLIR" LA DISPERSIÓN

   En este escenario, Senra ha pedido al Ejecutivo nacional que "haga caso cuantos antes" a la resolución del Parlamento Europeo aprobada a finales del año 2017 que, tal y como ha apuntado la eurodiputada, en su artículo 29 "condena la política penitenciaria de alojamiento que aplican algunos Estados miembros", ya que "constituye un castigo añadido para las familias de los reclusos".

   Asimismo, Senra ha solicitado al Gobierno la "elaboración de medidas" que "permitan acercar a los reclusos que se encuentran lejos de sus hogares", porque no entiende "qué es lo que lleva al Estado a ensañarse de semejante forma con las familias de los reclusos", como para "obligarlas a desplazarse todas las semanas a cientos de kilómetros para visitarlos", y asumir un "gasto mayor" y más "peligrosidad".

   Ante esta situación, la europarlamentaria gallega ha remitido este jueves una carta dirigida a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio de Interior, en la que pide ser informada sobre el "número de personas gallegas que a día de hoy cumplen condena en una prisión fuera de Galicia".

   En este escrito, también ha pedido conocer el "número de plazas de internos que hay en las prisiones gallegas", así como "cuántas personas están presas en cárceles gallegas siendo de fuera". Así, Senra ha incidido en que está "segura" de que en Galicia hay "espacio suficiente" para "albergar a todas las personas gallegas que por orden judicial permanecen presas".

    Finalmente, la eurodiputada ha lanzado una pregunta al Ejecutivo nacional: "¿por qué no se reordena el sistema penitenciario de forma que cada persona cumpla condena en el centro más próximo a su hogar?"; a la que la propia Senra ha respondido que "no existe razón objetiva para no hacerlo".

NUEVA PREGUNTA A LA COMISIÓN EUROPEA

   Además de la carta enviada este jueves al Ministerio de Interior, la europarlamentaria ha registrado una nueva pregunta por escrito, dirigida a la Comisión Europea, en la que insta al organismo comunitario a "mediar" para que "se respeten los derechos humanos" y le pregunta si "tiene constancia de las personas que hay sometidas a dispersión penitenciaria en el Estado español".

   En esta línea, Senra ha recordado que, según el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos, recluir a una persona en una cárcel situada tan lejos de su familia que las visitas de los familiares sean "muy difíciles" o "imposibles", puede constituir una "violación" del artículo 8 del Convenio Europeo de los Derechos Humanos.