La madre del niño quemado en Paderne afirma que el acusado la llamó antes para contarle lo que iba a hacer

Actualizado 03/07/2012 16:46:42 CET

La Guardia Civil indica que el procesado era consciente de los hechos

A CORUÑA, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

La madre del niño de 14 meses que murió quemado en un coche en Paderne (A Coruña) en 2010, después de que su padre supuestamente le prendiese fuego, ha declarado que éste la amenazaba con quitarle al niño desde su nacimiento y que el día de los hechos el procesado la llamó antes para avisarle de lo que iba a hacer.

En su declaración durante el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de A Coruña, la mujer ha señalado que el 2 de octubre de 2010 al acusado le tocaba pasar el día con su hijo y que la estuvo "acosando" a llamadas. En la última de las conversaciones, ha asegurado, el acusado advirtió a la mujer de que, si se acercaba la Guardia Civil, acabaría con su vida y la de su hijo.

A preguntas de la Fiscalía, la madre del menor ha relatado que en el momento en que el acusado conoció que había acudido a la Guardia Civil la amenazó con acabar con la vida del niño, diciéndole que "esto es irreversible" y que "se iba a quedar sin el niño", aunque en un principio ella no se lo creyó puesto que, según ha comentado, el acusado la amenazaba con quitarle al niño desde su nacimiento.

Además, la mujer ha relatado que, tras una de las primeras llamadas del acusado, se personó en la Guardia Civil para informar de lo ocurrido y que le dijeron que tenía que esperar a las 19.00 horas, cuando el padre debía devolver al menor a la madre.

Mientras, a preguntas de la defensa, la mujer ha calificado de "irritable" el comportamiento del acusado, quien, supuestamente, en varias ocasiones, la había amenazado con quitarse la vida, aunque ha declarado que "no le consta" que lo haya llegado a intentar.

GUARDIA CIVIL

En el juicio de este martes también han declarado varios agentes de la Guardia Civil que han recordado que el procesado caminaba por la carretera a un kilómetro del lugar de los hechos y que nada más encontrarlo les dijo que había matado a su hijo y les pidió que le pegasen un tiro.

En su declaración, uno de los agentes ha indicado que el acusado, para el que la Fiscalía pide 25 años de cárcel, estaba nervioso pero era "consciente" de los que había sucedido.