Peritos del Cedex ven "muy baja" la probabilidad de que se produjese una ola "extrema" el día del siniestro

Recurso del Prestige
Reuters
Actualizado 07/05/2013 15:13:33 CET

La propietaria del buque y la defensa del capitán atribuyen a este tipo de oleaje el origen del accidente

A CORUÑA, 7 May. (EUROPA PRESS) -

Peritos del Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (Cedex), dependiente del Ministerio de Fomento, y que participaron en la elaboración del informe de la comisión permanente de investigación de siniestros marítimos, han considerado "muy baja" la probabilidad de que el día del accidente del 'Prestige' -el 13 de noviembre de 2002- se produjesen "olas extremas".

En el juicio que se celebra por la catástrofe, y frente a la tesis de la propietaria del buque y la defensa del capitán de que una ola "extrema" originó el siniestro, han argumentado que la altura de las olas osciló sobre los 14 metros. También han descartando que alcanzasen los 16 metros, según han planteado otros peritos.

En su declaración, la responsable del sector de Clima Marítimo del Cedex, María Jesús Martín, ha admitido -en base a los datos que se registran en las boyas instaladas en zonas como cabo Silleiro- que "momentos antes del accidente" se registró una inclinación de olas "destacada".

Sin embargo, ha considerado "muy baja" la probabilidad de olas de más de 15 metros, descartando también que fuesen "extremas". "Una ola como esa, los buques de la zona la debían haber detectado", ha apostillado esta perito, quien ha precisado que una ola con mucha altura y con inclinación elevada solo se da "cada cinco o diez años".

ANTECEDENTES EN ESPAÑA

En la misma línea, el director de I+D+i del Cedex, Antonio Lechuga, ha remarcado que, al año, sólo pueden catalogar como extremas "10 olas en todo el mundo". En el caso de España, ha dicho que en el 2010 se registró en la costa de Tarragona "algo que sí se parece a una ola anómala", al tiempo que ha apostillado que en el Océano Atlántico hay "alguna referencia", pero en el año 1943.

Por otra parte, estos peritos han puesto en duda los resultados del informe realizado por el profesor de Física de la Universidad William and Mary de Estados Unidos, Alfred Osborne, por encargo de la armadora del buque.

En ese informe, Osborne sostenía que las condiciones del mar el día del siniestro eran "anormales" y que una ola, de hasta 16 metros, "con un gran peralte", en referencia a la inclinación, habría golpeado al buque. Sobre esta conclusión, Antonio Lechuga ha sostenido que el cálculo se basa "en una "simulación" y que no contiene "datos reales".

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