Un policía sostiene que la piedra contra la que chocó un ciclista en Vigo se colocó de forma "consciente y maliciosa"

Juicio contra cuatro comuneros de Valadares por las lesiones de un ciclista
EUROPA PRESS
Publicado 13/06/2018 14:30:13CET

Mantiene que la piedra "fue colocada con intención de provocar daño" porque estaba en un sitio "estratégico, en la trayectoria de ciclistas"

VIGO, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

El agente de Policía local de Vigo instructor del atestado de la causa que se sigue contra cuatro miembros de la Comunidad de Montes de Valladares acusados de colocar obstáculos en caminos forestales para impedir el paso de ciclistas y de causar incapacidad permanente a uno, ha sostenido que la colocación de la piedra "no era fortuita" sino que fue "una obra humana consciente y maliciosa".

Así lo ha comunicado en la tercera sesión del juicio por estos hechos, que se celebra en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, en la que este miércoles ha estado ausente uno de los acusados. Allí, el agente ha descartado que la piedra fuese movida por caída accidental, por un animal u otros motivos, y ha añadido que la piedra "fue colocada no con intención de cortar el paso, sino de provocar daño".

En relación con ello, ha explicado que las piedras, tanto la que ocasionó el accidente como otras dos que estaban en el mismo camino, "estaban en lugares estratégicos", "colocadas a mala fe y de forma estudiada en la trayectoria de los ciclistas", y por su situación hacían "difícil" que los ciclistas pudiesen corregir su trayectoria una vez que las divisasen, puesto que ya estarían en el aire.

"Habría que tener muchísima capacidad para poder evitarlas, una persona normal iba a tener problemas", ha asegurado. Además, ha remarcado que consideraron que la piedra había estado "asentada" en otro lugar porque tenía musgo y marcas de roces de haber sido arrastrada, mientras que la "cama" (el hueco) original en la que creen que estaba asentada era "reciente", estaba a unos dos metros y tenía también roces.

Igualmente, ha indicado que, al cabo de los días, una vez que finalizaron las actuaciones, los agentes procedieron a quitar los precintos y devolver las piedras al lugar que supuestamente habían ocupado antes del suceso. Para ello, ha dicho que fueron necesarios dos policías, con la colaboración de un tercero, porque eran "muy pesadas". De ahí ha concluido que "la piedra sola es casi imposible que llegase a donde estaba".

A mayores, ha agregado que el mismo día del accidente una unidad policial ya había estado previamente en el circuito por la presencia de árboles en el camino, de forma que vincularon ambos hechos. Finalmente, el agente ha confirmado el atestado policial, en el que se hizo constar supuestas "desavenencias verbales constantes entre los ciclistas y la comunidad de montes".

Cuestionado por los abogados de la defensa sobre un coche que testigos dijeron haber visto el día de los hechos, el agente se ha limitado a decir que certificaron que la descripción con los vehículos de los comuneros, y no se consiguió identificar a sus ocupantes.

TESTIFICAL DE DOS CICLISTAS

Este miércoles, entre otras personas, también han declarado como testigos dos ciclistas. Uno de ellos ha mantenido que las piedras encontradas en el camino el día del accidente no estaban en ese lugar en días previos, y ha dicho que esa misma tarde después del suceso fue, junto a otro varón, a avisar "del peligro" a los responsables de la comunidad de montes.

De acuerdo con este hombre, les trasladaron que D.G.V. se había lesionado al caerse "a raíz de" las talas de árboles y movimientos de piedras, a lo que los comuneros respondieron: "¿No saltáis piedras? Que salte esa también". Así, ha dicho que solo cuando les dijo que el ciclista no sentía las piernas preguntaron "dónde había sido el accidente" y apuntaron que "a ese lugar no habían ido a nada".

Por su parte, otro aficionado al ciclismo ha comentado que tres días antes "no había encontrado ningún obstáculo" y que el día de los hechos acudió a primera hora de la mañana al monte y el responsable de unos operarios le avisó de que "no podía ir con la bici, que estaban cortando árboles y cubriendo caminos" y "que si iba llamaban al Seprona".

Contador