Quinteiro cree que su caso es "una excusa" para "tensar el espacio político" por parte de "una minoría" de En Marea

Paula Quinteiro, diputada de En Marea
EUROPA PRESS
Publicado 12/04/2018 18:52:32CET

   La diputada critica a Villares por haber "roto" la unidad de En Marea al pactar con "sectores derrotados" en las elecciones a la dirección

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

   La diputada de En Marea Paula Quinteiro ha concedido una entrevista en la revista 'El Salto' en la que ha asegurado que su caso, que ha generado una crisis interna en el seno de En Marea a raíz de su implicación en un altercado con la Policía, ha sido "una excusa" empleada por "una minoría del espacio de unidad popular" para "tensar todo" el ámbito de la izquierda rupturista en Galicia.

   Con esta entrevista, recogida por Europa Press, Quinteiro ha roto su silencio tras más de tres semanas desde sus últimas declaraciones públicas después de salir a luz los hechos en los que se vio envuelta durante la madrugada del 18 de marzo, cuando fue identificada en un control policial por una denuncia por vandalismo. Allí, como recoge el atestado, llegó a esgrimir su condición de diputada en el Pazo do Hórreo.

   Según Quinteiro, una de las "primeras personas" en tener constancia de lo ocurrido, que ha derivado en una crisis que ha acentuado las ya existentes diferencias internas del espacio rupturista, fue, precisamente, el portavoz orgánico y parlamentario de En Marea, Luís Villares; quien, luego de unos días en los que evitó exponerse públicamente, pidió --de forma "personal"-- a Quinteiro que abandonase su acta como diputada en contra de la opinión de la gran mayoría del Grupo Parlamentario, que, días antes, había acordado limitar las acciones disciplinarias a la apertura de un expediente.

   "El propio domingo (después de los hechos), a una de las primeras personas a las que llamé fue a Luís (Villares)", asegura la parlamentaria, miembro de Podemos y afín a la corriente Anticapitalistas.

   De este modo, tras justificar que haya guardado silencio para evitar "seguir avivando" una polémica que cree generada "de forma bastante artificial", Quinteiro defiende que, en la noche de autos, su "intención" fue "siempre" mediar en una "situación de tensión entre un agente concreto y una persona" que pretendía ser identificada por la Policía.

   Así, asegura que, a su entender, se trató de un "incidente menor" y que, una vez identificada esa persona, los agentes dejaron ir al grupo en el que se encontraba Quinteiro durante la noche del sábado 18 de marzo.

   "Pedí disculpas por si alguna gente se sintió incómoda. Yo no hice nada malo ni utilicé mi condición de parlamentaria para beneficiar a nadie, ni dificulté el trabajo policial en ningún caso", asegura.

VILLARES

   "La primera persona en ser informada, el domingo, fue precisamente el portavoz del grupo (Villares)", ha indicado la diputada, que afirma que lo hizo para que el magistrado lucense supiese "lo que había pasado por si podía tener cualquier tipo de repercusión".

   Los hechos trascendieron tres días después. En un primer momento, el Grupo Parlamentario de En Marea se reunió hasta en tres ocasiones para abordar el asunto. En estos encuentros, la propia Quinteiro ofreció explicaciones que fueron dadas por buenas por la mayoría de sus compañeros, que apoyaron, por mayoría, la apertura de un expediente para conocer los hechos.

   Sin embargo, los órganos políticos de En Marea --la coordinadora (la ejecutiva de un partido clásico) y el Consello das Mareas, ambos encabezados, al igual que el Grupo Parlamentario, por Luís Villares-- sí que han reclamado públicamente la renuncia de Quinteiro; una corriente a la que se sumó días más tarde el propio portavoz.

    Villares, luego de guardar silencio durante casi dos semanas, pidió públicamente a Quinteiro que presentase su dimisión en "un tiempo razonable" o que la situación sería trasladada a las bases de En Marea, entre las que se llevaría a cabo una consulta telemática sobre la continuidad de la diputada. En un primer momento, limitó dicho "tiempo" a una semana pero, transcurrido ese período, Villares matizó que no se trataba de "un ultimátum" si bien instaba a Quinteiro a tomar una decisión "cuanto antes".

SU CASO, "UNA EXCUSA"

    "Yo pienso que fue una excusa para que una minoría del espacio de unidad popular aprovechase la situación para tensar todo el espacio: el grupo parlamentario e incluso las mareas municipalistas. Se llega a esto por irresponsabilidad y por falta de diálogo", asegura la parlamentaria, que defiende que por su parte y por la del grupo "hubo muchos intentos de llegar a acuerdos" con la dirección que no llegaron a buen puerto.

   En esta línea, incide en que su caso ha sido instrumentalizado por una parte del espacio político del rupturismo en Galicia para sacar partida en el "conflicto" abierto entre "los dos modelos de proyecto político" que, dice, conviven en En Marea.

   "Creo que hay un sector minoritario de En Marea que apuesta más por un modelo de partido más tradicional (más clásico) y pienso que somos mayoría las que seguimos apostando por una fórmula de unidad popular más asamblear, más horizontal y en constante movimiento", dice.

   A continuación, remarca que el Grupo Parlamentario es "el espacio más amplio y que recoge mayor número de sensibilidades" del ámbito rupturista. Por lo tanto, cree que el grupo ha de ser quien tenga la legitimidad para tomar una decisión en firme sobre su caso, en detrimento de los órganos políticos de En Marea --coordinadora y Consello--, controlados por, según Quinteiro, un "sector minoritario" que "no representa la pluralidad del conjunto del espacio".

DIVISIÓN INTERNA

   Hace poco más de un año, en las elecciones a los órganos de dirección de En Marea, Luís Villares, que encabezaba una lista de consenso, llegó a acuerdos con las otras dos candidaturas (auspiciadas por Cerna y un sector de Anova) que se presentaron al proceso interno. De este modo, el magistrado se convirtió en único portavoz del partido instrumental en contra de lo defendido por la candidatura que él mismo lideraba, que optaba por una portavocía compartida.

   "A la hora de conformar los distintos organismos es Villares el que rompe esta unidad y pacta con los sectores que son derrotados y que no representan tanto la pluralidad del espacio", ha apuntado Quinteiro, que acusa a estos "sectores minoritarios" de querer convertir a En Marea en "un partido de corte más clásico".

   "No estamos en una disputa entre el grupo parlamentario y la dirección de un partido", incide, para luego culpar a la dirección del partido instrumental de continuar "prolongando" el asunto en línea con lo que pretenden "algunos medios de comunicación y el PP".

   Así las cosas, Paula Quinteiro ha reclamado una "salida dialogada y fraterna" a su asunto y pide al sector que controla la dirección de En Marea "que paren y reflexionen sobre lo que están haciendo" porque está "en juego" el "espacio de la unidad popular".

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