Rande estrena carriles en medio de la polémica por la subida del peaje y con el único apoyo explícito de Abel Caballero

Puente de Rande tras la ampliación
EUROPA PRESS
Publicado 31/12/2017 13:44:47CET

   Alcaldes y expertos cuestionan la necesidad de ampliar la capacidad del puente y apuestan por "otro tipo de movilidad"

   VIGO, 31 Dic. (EUROPA PRESS) -

   Diez años después de que fuese anunciada, y más de dos años y medio después del inicio de las obras, la ampliación de la autopista AP-9 a su paso por el puente de Rande y su entorno es ya una realidad, tras la apertura de los nuevos carriles el sábado a primera hora de la tarde, poco después de un acto de inauguración presidido por Mariano Rajoy.

   Desde que, en 2007, el entonces presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, anunciase la ampliación, este complejo proyecto de ingeniería civil ha pasado por numerosas vicisitudes, hasta concretarse en un convenio firmado en 2011 por quien era ministro socialista de Fomento, José Blanco, y la sociedad concesionaria, Audasa.

   Aunque entonces el PP expresó sus reticencias a la obra y defendía la construcción de una autovía (la A-57) entre Vigo y Pontevedra como alternativa libre de peaje al puente de Rande, lo cierto es que el gobierno de Rajoy acabó asumiendo el convenio que había dejado firmado Blanco, que establece que la ejecución de la obra correría a cargo de Audasa (que, según el acuerdo, será compensada con un incremento de los peajes del 1 por ciento anual acumulativo durante 20 años).

   Dos años y nueve meses después del inicio de los trabajos, y en vísperas de que se inaugurasen esas obras de ampliación (que han costado 191 millones de euros), la polémica se desató al conocerse que el precio del peaje en todos los tramos de la AP-9 se incrementaría en un 3,8% en enero de 2018: el 1% pactado en el convenio de las obras de ampliación, un 0,9% adicional para recuperar las bonificaciones de los viajes entre Vigo y Pontevedra (pactado con Ana Pastor), y otro 1,9% correspondiente a la actualización del IPC.

   Esta subida, que fue confirmada por Audasa y criticada por todos los grupos con representación en el Parlamento gallego, fue matizada pocos días después por el propio ministro Íñigo de la Serna en Galicia. Según sus palabras, la subida del peaje en enero se ceñirá al IPC, mientras que el resto queda pendiente de una adenda al Real Decreto que aprobó el convenio, que deberá ser informada por el Consejo de Estado y luego aprobada por el Consejo de Ministros, en un plazo sin determinar.

OPOSICIÓN A LA OBRA

   Además del rechazo mostrado por el Ayuntamiento de Redondela a esta obra por los perjuicios que ha supuesto a la parroquia de Chapela, la ampliación del puente de Rande tampoco es del agrado de otros regidores del entorno.

   Así, el alcalde de Cangas, Xosé Manuel Pazos (ACE-SON), ha apuntado que el aumento de capacidad en ese tramo de la AP-9 no mejorará de forma significativa la comunicación entre Vigo y O Morrazo. A su juicio, esta obra ha sido "la coartada perfecta" para que Audasa pueda imponer un incremento extraordinario en los peajes.

   En la misma línea se ha pronunciado la regidora de Moaña, la nacionalista Leticia Santos, quien ha denunciado que la obra se hizo "deprisa y corriendo para que Audasa pueda subir los peajes" y ha abogado por "otro tipo de movilidad". "La ampliación la pagamos los usuarios por adelantado, cuando podía asumirla la concesionaria con los enormes beneficios obtenidos", ha añadido.

   Por su parte, el presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra, Jorge Cebreiros, también ha expresado sus dudas al respecto de la necesidad de ampliar el puente de Rande. "Está bien, pero no es la obra más necesaria en la provincia, y los beneficios que pudiera tener se contrarrestan con el incremento de los peajes", ha advertido, al tiempo que ha recordado que hay otras demandas más urgentes en el territorio, como eliminar el peaje de Redondela, el AVE directo Vigo-Madrid, o la conexión de Galicia a la Red Transeuropea de Transportes.

NI URGENTE NI NECESARIA

   El catedrático de Geografía de la Universidade de Santiago de Compostela, Rubén Lois González, hace hincapié en que la ampliación del puente no era una obra "ni urgente ni necesaria", y que la gran inversión en ésta y otras infraestructuras refleja "políticas de movilidad más propias de principios del siglo XX que del siglo XXI".

   En declaraciones a Europa Press ha señalado que Rande "no presentaba síntomas de sobrecarga" y, en realidad, su ampliación tiene detrás "muchos intereses y la generación de un gran negocio".

   Además, ha precisado, "hay un gran debate de fondo", suscitado por el hecho de que la principal vía de interconexión en Galicia está siendo gestionada por una sociedad "propiedad de unos fondos que son de fuera". "Lo normal sería que la Xunta tuviera algo que decir en la gestión", ha apostillado.

   Rubén Lois González ha señalado, asimismo, que "habría otras alternativas" a la ampliación de capacidad de la autopista y que pasarían, siguiendo el modelo de otros países europeos, por fomentar una movilidad "más sostenible", impulsar el transporte colectivo y, en todo caso, vincular la construcción de nuevas infraestructuras a grandes consensos.

"IMPRESCINDIBLE" PARA VIGO

   El gobierno central y la concesionaria justificaron en su día la necesidad de ampliar la capacidad del puente por el incremento de la intensidad de tráfico, los colapsos (especialmente en época estival) y la merma de la funcionalidad del vial, unos argumentos que hace suyos el alcalde de Vigo, Abel Caballero, único regidor que ha mostrado y mantiene explícitamente su respaldo a esta obra. "La ampliación se hizo porque la pedí yo en 2007, se la pedí al presidente entonces, Zapatero, y al ministro José Blanco", ha afirmado.

   El regidor olívico sostiene que dicha ampliación es "imprescindible" para la comunicación de Vigo con el resto de Galicia y, sin ella, se agravarían los problemas de embotellamientos, con los consiguientes "riesgos para la seguridad y pérdidas importantísimas de tiempo". "Lo que lamentamos es que haya tardado tanto tiempo en llevarse a cabo. El gobierno de Mariano Rajoy la paralizó innecesariamente durante 3 años", ha añadido.

EL PUENTE EN CIFRAS

   El puente de Rande, que forma parte del trazado de la autopista AP-9 y que fue diseñado por los ingenieros Fabrizio de Miranda, Florencio del Pozo y Alfredo Passaro, entró en servicio en febrero de 1.981. Al igual que su construcción fue vanguardista (cuando se inauguró era el puente atirantado más largo del mundo), también sus obras de ampliación han sido técnicamente pioneras, ya que nunca se han llevado a cabo trabajos de este tipo en un puente que se haya mantenido abierto al tráfico.

   Por los carriles del puente han pasado, a lo largo de sus casi 37 años de vida, millones de vehículos, y fue en 2007 cuando se alcanzó el máximo histórico en su IMD (Intensidad Media Diaria) de circulación, con casi 61.000 coches. Tras un descenso de ese índice que coincidió con los años más duros de la crisis, el año 2016 se cerró con una IMD en Rande de algo más de 56.000 vehículos, muy por encima de media de circulación diaria de toda la AP-9, que fue de 22.659 coches.

   A lo largo de los más de dos años y medio que han durado las obras de ampliación, han trabajado en el puente y en su entorno cientos de operarios (una media de 300 diarios) y más de 200 empresas. En ese período se han registrado dos accidentes laborales graves y uno mortal, el que costó la vida a un operario en julio de 2017, y que está siendo investigado por el juzgado de instrucción número 3 de Cangas.

   Precisamente las condiciones de trabajo en estas obras han sido duramente criticadas por los sindicatos, específicamente por la central nacionalista CIG, que denunció "jornadas maratonianas" para apurar los plazos, déficits en materia de seguridad y salud laboral, y otras supuestas irregularidades.