La reforma que reduce a siete las áreas sanitarias empieza el trámite parlamentario

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Actualizado 06/02/2018 13:04:14 CET

   El PP tilda de "mantra" las críticas y rechaza la devolución de la ley, que llega al Parlamento tras la marcha del domingo

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 6 Feb. (EUROPA PRESS) -

   El proyecto por el que se modifica la ley de 2008 de salud de Galicia, que reduce de 11 a siete las áreas sanitarias, ha iniciado este martes su tramitación parlamentaria entre denuncias de la oposición de "recorte de derechos" y acusaciones de "soberbia" al Gobierno gallego por hacer "oídos sordos" a la manifestación del domingo en contra de los cambios.

   En el arranque del pleno, el PPdeG ha rechazado todas las enmiendas de devolución de la ley, al tildar de "mantra" las críticas y rebatiéndolas con argumentos como que la norma "blinda" la existencia de hospitales comarcales con la creación de los distritos, "potenciará el rural" y no supondrá "pérdida de calidad" ni de "proximidad" para el paciente, "sino todo lo contrario".

   Después de que En Marea, PSdeG y BNG pidieran la retirada de este debate del orden del día --alteración que fue rechazada por el voto en contra del PP--, el conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuiña, ha presentado el texto destacando que la reforma reportará "beneficios en la atención y asistencia de los pacientes".

   Con la nueva ley, ha indicado, los centros de salud y los hospitales comarcales "seguirán prestando una atención de buena calidad", ya que "el único objetivo" es "adaptarse a las diferentes realidades que se están produciendo en el ámbito de la sanidad".

   En este sentido, ha resumido en seis apartados las modificaciones previstas: organización territorial, órganos de participación, autoridad sanitaria, gestión de personal, docencia e investigación y comisión interdepartamental en materia de educación y salud.

"CONTRARREFORMA"

   A continuación, en el turno de los grupos, En Marea, a través de su diputada Eva Solla, ha cargado contra esta "contrarreforma", que ha vinculado con un "plan" del Partido Popular "para destruir la sanidad pública", mediante un "recorte paulatino" de derechos, por ejemplo, para "quienes viven en el rural".

   Por su parte, el socialista Julio Torrado ha calificado esta reforma de "cobarde", porque no fue anunciada "nunca", y ha considerado que este proyecto "oculta cosas" y "lo que hace es aminorar la calidad del sistema".

   En representación del BNG, Montse Prado ha advertido que "no es una modificación menor ni un mero cambio de terminología", sino, en su opinión, un "auténtico ataque a la línea de flotación de la sanidad gallega". "Es la continuación de la hoja de ruta del PP de desmantelamiento", ha subrayado.

MÁS CRÍTICAS DE LA OPOSICIÓN

   En lo que identifica como un "progresivo cambio de modelo", la parlamentaria de la formación rupturista Eva Solla ha asegurado que la modificación legal a la que aspira la Xunta "facilita las puertas giratorias" y da "entrada" a las empresas sanitarias en materia de investigación.

   Suprimir áreas sanitarias, según ha recalcado Solla, "no es adaptar" el sistema "a las necesidades de la población", ya que, de ser así, "habría que aumentarlas". Puesto que "hay miles de personas diciéndoles que no tienen la razón", la diputada ha avisado a los populares de que "o son unos soberbios o son unos necios".

   "Están las decisiones más lejos y por lo tanto alejamos la sanidad del ciudadano", ha aseverado, por parte del PSdeG, Julio Torrado, para quien la reforma de la ley de salud "no resuelve", sino que "aumenta" las "desigualdades demográficas" de Galicia.

   En su discurso, Torrado ha enumerado alegaciones y enmiendas presentadas por numerosos colectivos y organizaciones a este proyecto. "Ninguna" aceptada, ha reprobado a renglón seguido, para preguntar al Ejecutivo autonómico "con quién habló".

   A modo de ejemplo, ha apuntado que en Valdeorras hasta ahora había cuatro traumatólogos, de acuerdo con sus números, y "ahora" hay "dos, a veces uno". "Y por tanto hay que derivar a personas a Ourense, a un concertado", ha lamentado.

   Para la nacionalista Montse Prado, existe "soberbia y prepotencia" en la Xunta y en los populares, a los que ha reprochado "no escuchar a la inmensa mayoría de la ciudadanía" pero sí "a la industria farmacéutica, a la industria tecnológica y a la de la sanidad privada".

   En este sentido, ha interpretado que los cambios buscan "convertir la sanidad en negocio para unos pocos", pero ha alertado al PP de que "ya no consiguen engañar a todos todo el tiempo".

EL EJEMPLO DE VALENCIA

   En su intervención, el popular Aurelio Núñez Centeno ha puesto el ejemplo de Valencia, comunidad en la que de 24 áreas sanitarias "ahora" se pasa a seis.

   Ya en la ronda de réplica, la oposición le ha recordado los "tres imputados y uno en la cadena" en ese territorio, en palabras de Prado, mientras que Torrado ha ironizado con que no le parece "que sea un buen modelo defender al PP en Valencia" y Solla ha sentenciado que "hay que tener valor para venir a hablar del País Valencià", en el marco del juicio de la trama 'Gürtel'.

   Al margen de esto, Núñez Centeno ha achacado a la oposición una "pretendida superioridad moral" y les ha espetado que son ellos "los que están poniendo en riesgo la supervivencia" de los hospitales comarcales.

   En este contexto, ha mostrado "preocupación" por el "desprestigio" que a su modo de ver está sufriendo la sanidad pública gallega en un "intento de desgastar al Gobierno" por parte de En Marea, PSOE y Bloque, a los que también ha atribuido "manipulación" para movilizar a la ciudadanía y el tratar de "hurtar" este debate, "negando la legitimidad" de la Xunta "para actualizar la ley".