Román Rodríguez niega que se cierren cuatro centros y la oposición ve una "ofensiva" contra la enseñanza pública

Román Rodríguez
XUNTA
Actualizado 11/07/2017 19:32:04 CET

   Representantes de las familias afectadas abuchean al conselleiro y uno de ellos terminó expulsado del hemiciclo

   SANTIAGO, 11 Jul. (EUROPA PRESS) -

  

El conselleiro de Cultura, Educación e Ordenación Universitaria, Román Rodríguez, ha reiterado su defensa de la reorganización de centros para el próximo curso en Outes, As Pontes, Ribadavia y O Porriño. Así, ha reducido los cierres a un caso -el actual edificio del Emilio Navasqüés- frente a una oposición que ha acusado a la Xunta de "despreciar" a la comunidad educativa y emprender una "ofensiva" contra el sistema público.

   Rodríguez ha comparecido en el pleno del Parlamento gallego para explicar la reorganización de centros que emprenderá la Consellería el próximo curso, que estuvo marcada por un intercambio de reproches con los representantes de los grupos de la oposición.

   También estaban presentes representantes de las familias de los centros afectados en la tribuna de invitados, desde donde se han escuchado reproches y abucheos en algunos momentos del debate y que llevaron a diversas llamadas de atención por parte del presidente de la Cámara, Miguel Ángel Santalices, que llegó a expulsar a uno de ellos.

   El titular de Educación ha defendido que se estas medidas han sido tomadas "teniendo en cuenta criterios pedagógicos, geográficos, demográficos y de gestión responsable de los recursos", con el fin de que el alumnado tenga acceso a "más y mejores oportunidades" para cursar estudios y adaptar estas zonas "a la realidad" de otras localidades, trasladando alumnos de secundaria a IES del mismo municipio.

   El conselleiro ha recordado que los CPIs nacieron en Galicia como una "excepcionalidad", acogiendo alumnos de primaria y secundaria para evitar "largos desplazamientos en determinadas zonas", sobre todo en el rural, y que "tras 20 años", se ha dado una "clara evolución" tanto en la red de centros como en la realidad de matrícula.

TRASLADO DE ALUMNOS

   En Outes, se cerrará el Emilio Navasqüés y 67 alumnos pasarán a un centro plurilingüe, el nuevo CEIP de Outes, con "más servicios" y respetando la ratio de alumnos por profesor.

   En el resto de casos se trasladarán alumnos de secundaria a IES próximos en el mismo municipio. En As Pontes, se integrará el Monte Caxado en el CEIP A Magdalena, pero se mantendrá "la misma organización" en el actual inmueble (ambos están separados por una valla) y los 56 alumnos de secundaria se trasladan a institutos locales, con mayores itinerarios formativos.

   En Ribadavia y O Porriño se transformarán CPIs en CEIPS, el caso del Tomás de Lemos y el Ribeira, respectivamente, mientras que también se trasladarán alumnos de secundaria a otros IES próximos en la localidad.

   "Debe quedar muy claro que no se puede hablar de cierre de cuatro centros escolares el próximo curso", ha reiterado, afirmación que suscitó reproches desde el palco de invitados, donde había representantes de las familias afectadas, además de un sonoro abucheo al conselleiro tras finalizar la primera intervención.

   A ellos se refirió Rodríguez durante un momento de su comparecencia, asegurando entender "el nerviosismo, el miedo y las incertezas" con los cambios planteados, y las "razones afectivas" y de "apego" a los centros.

   En este sentido, ha asegurado que esta decisión se ha adoptado para "dar más oportunidades" a los jóvenes que estudia en el municipio y ha asegurado que los servicios de inspección y las jefaturas territoriales están abiertos a explicar todas las dudas que puedan surgir ante esta reorganización.

   "En ningún caso se puede decir que no dialogamos, que no consensuamos", ha destacado, aludiendo a conversaciones con las comunidades educativas, entre ellas una reunión con el regidor de As Pontes, Valentín González Formoso, para "buscar puntos de encuentro".

   En contraposición, ha arremetido contra las reacciones "absolutamente exageradas y desproporcionadas" de los grupos de la oposición, basadas en "la gran mentira" de que cierran cuatro centros.

   "Se ha convertido un asunto técnico, prácticamente administrativo, en una cuestión política", ha advertido, insistiendo en que "no es la primera vez" que Educación toma una decisión de este tipo, refiriéndose al traslado de alumnos realizado por el bipartito en 2008.

"OFENSIVA" CONTRA LA PÚBLICA

   Los grupos de la oposición se han mostrado especialmente críticos con el titular educativo, sobre todo por no explicar la remodelación de la red de centros en su última comparecencia parlamentaria, realizada unos días antes de conocerse esta decisión.

   "Vaya papelón señor Rodríguez", ha señalado Olalla Rodil, del BNG, ironizando con que "entre cambios y fusiones casi digievoluciona" y criticando el uso del lenguaje para ocultar el cierre de centros.

Así, ha reprochado que "no se escuche a las familias" y ha acusado a la Xunta de emprender "la segunda ofensiva en el marco de su reconversión educativa", iniciada contra unitarias y centros con poco alumnado y ahora justificada por "optimizar recursos", para "enmascarar" este recorte al tiempo que se destinan 1.550 millones a la privada-concertada de aquí hasta 2023.

   En esta línea, Luís Álvarez del grupo socialista ha advertido de que la comunidad educativa está "en situación de prealerta" y que "no se fían" de la propia Consellería de Educación, insistiendo en que el "descontento" ante la remodelación quedó evidente ante la "manifestación descomunal" celebrada ante la sede de la Xunta.

   "Desprecio absoluto por el profesorado", ha insistido, acusando a la Xunta de "ocultar" la remodelación en el Consello da Xunta del 20 de junio, en cuya referencia "no se menciona" el decreto.

   Luca Chao , de En Marea, ha acusado a la Xunta de tratar a las familias "como menores de edad", advirtiendo de que son "perfectamente conscientes de lo que están tratando de hacer" y "por eso se manifestaron en sus ayuntamientos".

   Así, ha pedido dejar de "echar balones fuera" y no ignorar a familias, sindicatos y profesorado "que no quieren que cierren" estas enseñanzas.

   Finalmente, César Fernández Gil, del grupo popular, ha lamentado la "ceremonia de la confusión" por parte de la oposición, y ha defendido que la Xunta busca "mejorar la calidad educativa" con esta remodelación.

BRONCA FINAL

   El final del debate estuvo marcado por una bronca entre el presidente de la Cámara y algunos diputados, iniciada tras concederle la palabra al popular López Crespo por alusiones de la diputada Luca Chao sobre la actitud del ayuntamiento de Outes respecto al cierre del Emilio Navasqüés.

   Crespo defendió que el PP local se reunió con la comunidad educativa para explicar esta remodelación y que están en "contacto continuo" con las familias, palabras que suscitaron reproches desde la oposición parlamentaria.

   Posteriormente, las diputadas Noela Blanco y Luca Chao pidieron también la palabra por supuestas alusiones y, en el caso de la parlamentaria de En Marea, para responder al diputado popular. Ambas han sido rechazadas por Santalices, lo que generó una bronca con los miembros de la oposición.

   Por otro lado, durante la comparecencia del conselleiro de Educación, una representación de familias de los centros afectados estuvo concentrada ante el recinto del Parlamento para protestar contra el cierre de centros. 

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