Sanidade aconseja beber líquidos en abundancia para reducir los efectos que puede producir una ola de calor

Actualizado 03/06/2006 16:45:00 CET

Recomienda consumir especialmente agua y zumos de fruta ligeramente fríos, sin esperar a tener sed, para evitar riesgos

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 3 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Consellería de Sanidade recomienda a los gallegos que ingieran abundantes líquidos y que tomen una serie de precauciones en el caso de que llegase a Galicia una ola de calor.

Estos consejos, junto a otros, aparecen recogidos en la web del Servizo Galego de Saúde (Sergas) www.sergas.es con el objeto de reducir los riesgos que pueden derivarse de las olas de calor y de que, tanto las personas en riesgo como los cuidadores, sepan cómo reaccionar.

El calor puede provocar daños por su efecto directo o bien por su excesiva acumulación ambiental y quienes más riesgo tienen de sufrir problemas por sus efectos son las personas de edad avanzada, los discapacitados y los niños menores de cinco años, en especial los lactantes.

Asimismo, pueden verse especialmente afectadas tanto las personas que sufren enfermedades crónicas como aquellas que realicen trabajos físicos intensos o deporte al aire libre.

Para evitar estos riesgos, el Sergas recomienda consumir líquidos sin esperar a tener sed, especialmente agua y zumos de fruta ligeramente fríos. Asimismo, se deberá evitar la ingesta de bebidas calientes, alcohólicas, café, té y las muy azucaradas. En esa línea, se aumentará también la ingesta de frutas y verduras al tiempo que se evitarán las comidas copiosas.

VESTIMENTA E INTERIORES

Por otra parte, las vestimentas más adecuadas son las fabricadas con tejidos naturales, ligeras y de colores claros, junto con sombreros, gafas de sol y calzado cómodo.

En el interior de los edificios, Sanidade recuerda la necesidad de situarse en espacios ventilados o acondicionados y de utilizar las habitaciones más frescas de la vivienda. Durante el día se bajarán las persianas y se cerrarán las ventanas, que no se abrirán hasta la noche para ventilar.

En esa línea, recomienda refrescar el cuerpo con una ducha o con un baño en agua templada, así como evitar las aglomeraciones de personas en locales sin aire acondicionado. También se eludirán las actividades en las horas más calurosas, se reducirá la actividad física y se buscarán las sombras en los exteriores.

Por otra parte, Sanidade desaconseja ir a la playa en los días de mucho calor y, de no ser así, evitar las horas del mediodía y las primeras de la tarde. Además, nunca se deberá dormir al sol y habrá que usar cremas protectoras con al menos un índice 15.

TRASTORNOS

Los trastornos leves que puede provocar el calor son los calambres y el agotamiento, producidos por la pérdida prolongada de agua y sales minerales. En este último caso, los síntomas suelen ser sudoración excesiva, piel fría, pálida y húmeda, sed intensa, cefalea, vértigo, cansancio, calambres, pulso débil y respiración rápida.

Por su parte, el golpe de calor se produce cuando la temperatura corporal sube por encima de los 39 grados, dañando las estructuras celulares y el sistema termorregulador, con un alto riesgo de mortalidad.

Los síntomas, en este caso, son la reducción o cese de la sudoración, cefalea, mareo, confusión, taquicardia, piel caliente y seca, inconsciencia y convulsiones. En esta situación se recomienda llamar al 061 y trasladar al afectado a un lugar más frescos, aflojarle la ropa y darle de beber agua fresca o bebidas minerales en sorbos pequeños. En el caso de que estuviera inconsciente, habrá que acostarlo de lado con las piernas flexionadas y nunca se le dará líquidos.