Sindicatos anuncian una huelga de todo el metal si no hay acuerdo con los empresarios y no descartan un paro general

Actualizado 10/05/2007 17:47:08 CET

Ambas partes retomaron hoy las negociaciones con la ausencia de la CUT impuesta por la patronal

VIGO, 10 May. (EUROPA PRESS) -

Los sindicatos convocantes de la huelga del naval en la Ría de Vigo anunciaron hoy que, en caso de que no lleguen a un acuerdo con la patronal para resolver el conflicto del sector, extenderán el paro a todos los trabajadores del metal, lo que supone 22.000 trabajadores del naval, talleres mecánicos, fontanería, ferralla, etc., y no descartan la convocatoria de una huelga general.

Así lo anunciaron hoy los representantes de los trabajadores en una asamblea celebrada ante el edificio administrativo de la Xunta en Vigo, en la que participaron cientos de operarios de empresas matrices y auxiliares del naval, que interrumpieron a los sindicalistas con gritos de "¡Huelga general!".

El responsable de CIG-Metal, Antolín Alcántara, confirmó que, en caso de que no se llegue a un acuerdo en la reunión que se mantendrá esta tarde, se convocará al resto de trabajadores del metal para que secunden la huelga y "el paso siguiente sería una huelga general". No obstante, Alcántara aclaró que la intención de los sindicatos es alcanzar un acuerdo con la patronal antes de llegar a ese extremo, pero también insistió en que, aunque hoy se llegue a un pacto, la convocatoria de huelga de la jornada de mañana seguiría en pie.

Los portavoces sindicales insistieron en que el hecho de que la patronal haya aceptado sentarse de nuevo a hablar, después de que la CUT se retirase del escenario de negociación, "ya es un paso", pero advirtieron a los empresarios de que "o hay un acuerdo global para el cumplimiento del convenio, o no hay acuerdo".

En ese sentido, valoraron de forma positiva el reinicio de las conversaciones con los empresarios, pero recordaron que "no hay nada que negociar, ahora se trata de cumplir" e instaron a la Asociación de Industriales Metalúrgicos de Galicia (Asime) a que "expulse" a aquellos asociados que no cumplan el convenio colectivo del metal.

NEGOCIACIONES

En el encuentro mantenido en la mañana de hoy, ambas partes expusieron de nuevo sus puntos de vista y, según los empresarios, "hubo acercamientos en algunas cuestiones menos conflictivas". Sin embargo, el presidente de la Asime, José María Hidalgo, recalcó que "la convocatoria de huelga sólo se basó en la desconfianza de los sindicatos, no tenía motivo, por eso ahora es difícil desconvocarla".

Entre los principales puntos que separan a ambas partes, destaca el incumplimiento del convenio por parte de las empresas, ya que, según los sindicatos, hay auxiliares que no tienen el 45 por ciento de plantilla, tal y como les obliga el pacto firmado el año pasado. Hidalgo no obstante, insiste en que ya se han hecho más de 450 contrataciones indefinidas y que no hay expedientes ni informes negativos de ninguna empresa por parte de la Inspección de Trabajo.

El presidente de Asime explicó que los empresarios están "dispuestos a cumplir lo que firmaron" y que el compromiso de tener el 45 por ciento de fijos se puede ejecutar hasta final del año 2007. "Somos los primeros interesados en que las empresas cumplan la ley, porque si no, favoreceríamos la competencia desleal", añadió.

RECOLOCACIONES

Con respecto a la situación de la empresa Montajes Nervión S.A., que cuenta con unos 230 trabajadores eventuales en Vigo, y que los sindicatos piden que sea expulsada por no cumplir el convenio colectivo, Hidalgo reconoció que el futuro de esos operarios depende del acuerdo que alcancen con la propia empresa.

Mientras que las centrales sindicales piden que se solucione la situación de los empleados, el presidente de Asime advirtió de que la patronal "no puede asumir compromisos de recolocación, porque no puede firmar algo que no va a poder cumplir". En todo caso, manifestó su confianza en que esos operarios "se recolocarán de forma natural porque hay suficiente trabajo en el naval de Vigo".

MOVILIZACIONES

Los trabajadores del naval salieron a primera hora de la mañana de sus centros de trabajo en dos grupos y cortaron el tráfico en la zona de Guixar y en las rotondas de Bouzas y Beiramar. Los dos grupos se dirigieron por separado al centro de la ciudad y provocaron atascos y colapso de tráfico en la zona centro, en Gran Vía y en la Plaza de España.

A continuación se dirigieron hacia la calle Montero Ríos, donde participaron en una asamblea frente al edificio administrativo de la Xunta, en la que el portavoz de la Central Unitaria de Traballadores, Manolo Camaño, reclamó la intervención de la Administración para poner fin al conflicto del naval. Así, ante cientos de trabajadores preguntó si el papel de dicha Administración se iba a limitar a "mandar docenas de grilleras para proteger Citroën" y recordó a las autoridades que "están jugando con fuego".

La marcha de los trabajadores por las calles de Vigo se produjo hoy de forma tranquila, sin incidentes ni altercados, y sin que se produjesen daños en el mobiliario urbano de la ciudad. Sin embargo, los sindicatos hicieron referencia a la detención ayer de dos trabajadores por la agresión al conductor de un autobús y, aunque lamentaron el incidente, lo justificaron como una "respuesta proporcional a la provocación", ya que, según aseguran, el chofer atropelló a varios manifestantes.

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