Sindicatos nacionalistas denuncian "criminalización" contra ellos

Rueda de prensa de ELA, CIG, CSC y LAB
EUROPA PRESS
Actualizado 17/04/2018 14:55:31 CET

   CIG, ELA, LAB y CSC afirman que están "en el punto de mira" con demandas como la de Navantia y la patronal catalana por la huelga del 8-N

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 17 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Los sindicatos nacionalistas CIG (Galicia), ELA y LAB (País Vasco) y Intersindical-CSC (Cataluña) denuncian una "criminalización" y "persecución" contra ellos y el derecho a huelga, en un contexto de "ataque" contra la democracia y las libertades en el Estado.

   En una rueda de prensa conjunta en Santiago de Compostela, los líderes de estos sindicatos --que han portado lazos amarillos bajo el lema 'Contra a represión do Estado español'-- han alertado de la "deriva del régimen autoritario y antidemocrático", que se vive "especialmente en Cataluña", en donde hay "una auténtica excepcionalidad política".

   Por ello, reclaman en un escrito firmado por los cuatro sindicatos el fin de la "represión" en Cataluña y la vuelta a la "normalidad democrática", "comenzando por la derogación de la aplicación del artículo 155".

   También se demanda la libertad de "todos los presos políticos catalanes", incluido "el presidente Puigdemont", así como el cese del "acoso policial y judicial contra cargos políticos e institucionales", al tiempo que se pide que "se reconozca el derecho de los pueblos del Estado español a decidir sobre su futuro".

CIG: "NO TENEMOS MIEDO"

   El secretario xeral de la CIG, Paulo Carril, ha criticado el aumento desde el referéndum catalán del 1 de octubre de la "criminalización de la legítima protesta y movilización social", que estos sindicatos achacan a un PP "corrupto y fascista", con "la colaboración del PSOE y Ciudadanos". Ante esto, Carril carga contra la "posición equidistante" de "las llamadas fuerzas políticas de la izquierda española".

    Entre otros ejemplos de ataque a la labor de estos sindicatos identifica la demanda de la patronal contra CSC por la huelga general del 8-N, el juicio de Navantia contra la CIG por la huelga de auxiliares y la condena a los trabajadores del transporte Serafín Rodríguez y Carlos Rivas, para los que piden el indulto.

   "Estamos en el punto de mira del régimen las organizaciones políticas y sociales que representamos la voluntad popular y de la clase trabajadora, dispuesta a luchar, a movilizarse, a defender sus derechos y a resistir ante la decrepitud de un Gobierno fracasado", ha avisado. "No tenemos miedo y, desde luego, no damos un paso atrás", ha dejado claro.

   Por todo ello, Carril hace un "llamamiento a la solidaridad" con el pueblo catalán y a "demostrar que la movilización social y de los pueblos y la clase trabajadora es el auténtico motor que hace posible que se pueda frenar esta situación y defender los derechos y la democracia".

DEMANDA CONTRA CSC

   Por su parte, el secretario general de la Intersindical-CSC, Carles Sastre, se ha referido a la demanda de la patronal contra este sindicato por la huelga del pasado 8 de noviembre en Cataluña, en la que se reclaman 100.000 euros de indemnización "en concepto de no sé sabe qué" (el juicio será el próximo día 25).

   Sastre identifica esta denuncia contra CSC en "un contexto de causa general en Cataluña" contra "el independentismo y soberanismo", así como contra "los más básicos derechos democráticos".

   Entre otras cuestiones, lamenta que más de 30 leyes aprobadas por el Parlamento catalán han sido impugnadas por el Gobierno central y suspendidas por el Tribunal Constitucional, y remarca que algunas de ellas son contra la pobreza energética, en favor de la igualdad de género o por la universalización de la sanidad.

ELA: "SIN HUELGAS EL FUTURO ESTÁ ESCRITO"

   En esta línea, Joseba Vilarreal (ELA) ha advertido de que "se persigue y criminaliza" a los sindicatos y a los trabajadores que se movilizan, mientras "se erosiona y se ataca sin ningún complejo" el derecho a huelga.

   "Sin huelgas el futuro está escrito, con huelgas el futuro lo podemos cambiar", ha asegurado Vilarreal. "Hay una estrategia compartida e impulsada por las élites económicas y políticas para tratar de impedir el derecho de huelga o, cuando menos, atajar la mayor parte de sus efectos", ha recriminado.

LAB, EN CONTRA DEL SINDICALISMO "DÓCIL"

   Asimismo, la secretaria general de LAB, Garbiñe Aramburu, ha censurado que cada vez se otorga "mayor poder" a la patronal mientras se "deja sin medios de defensa" a los sindicatos de "contrapoder" en el marco de una "maquinaria represiva" en el Estado.

   A renglón seguido, ha apuntado que el sistema capitalista "salvaje" necesita un sindicalismo "dócil" ante un "proceso de precarización generalizada", por lo que considera que el "sindicalismo de contrapoder es más necesario que nunca".

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