Touriño inicia sus vacaciones "con los deberes hechos", pero admite "dificultad" en áreas como la ordenación territorial

Actualizado 31/07/2006 18:14:41 CET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 31 Jul. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, expresó hoy su "moderada satisfacción" por la estabilidad y la confianza generada por el bipartito en el año que lleva al frente de la comunidad, si bien admitió que hay cuestiones que le preocupan especialmente cuya consecución está generando importantes "dificultades", como la puesta en marcha de un pacto por el territorio.

En una comparecencia ante los medios de comunicación en su residencia oficial de Monte Pío para hacer balance del año de Gobierno antes de comenzar sus vacaciones, Touriño aseguró que afronta su primer descanso estival como presidente con la "percepción de tener los deberes hechos", aunque reconoció que "queda mucho por hacer".

Así, recordó que uno de los compromisos capitales que asumió cuando tomó posesión el 29 de julio de 2005 fue la ordenación territorial y añadió que, doce meses después, es consciente de que acometerla en su totalidad lleva "no más tiempo, pero sí una mayor complejidad política".

En este sentido, y aunque rechazó "alarmas", el presidente recordó que esta materia está condicionada tanto por "intereses cruzados" que "dificultan dibujar ese pacto para crecer más y crecer mejor" como por una "herencia complicada".

Al respecto, y pese a recalcar que "no le gusta criticar el pasado", el presidente recordó que la Administración anterior no contó con directrices territoriales o con una normativa de protección del litoral y derivó en una situación como la actual, "bastante complicada, deficitaria" y caracterizada por el "feísmo como paisaje dominante".

BUEN CAMINO

Con todo, destacó que su Gobierno está "en el buen camino", puesto que en los últimos 12 meses ha promovido un "dinamismo" y un "despegue económico" que, "sin triunfalismos", permitieron que, "por primera vez, Galicia crezca por encima de España", tanto económicamente como en generación de empleo.

El presidente de la Xunta atribuyó esta situación al "resultado del esfuerzo del conjunto del país" y a la "dinámica colectiva de devolver la confianza a la ciudadanía", marco en el que destacó también la "revitalización" del Parlamento propiciada por el nuevo reparto de fuerzas surgido de las autonómicas del 19 junio.

Así, tras comparecer en todos los plenos para someterse al control de los grupos, Touriño consideró que en el Pazo do Hórreo no se produjo "especial crispación", pese a los encendidos debates que protagonizó en algunas sesiones con el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo.

A su juicio, "el tono con el que cada uno interpela responde a su estilo", pero añadió que no tiene la "percepción de que sean broncas agresivas". "Hay control y hay debate y eso sólo se puede lograr si hay un Gobierno y un presidente dispuestos a dar la cara", añadió, tras lo que confirmó que "así va a seguir siendo".

RELACIÓN CON EL BNG

En cuanto a la relación con sus socios de Gobierno, el mandatario aseguró que espera que mejoren "en la medida en que hay que aspirar a mejorar todo". Así, se confesó "moderadamente satisfecho" porque "hay un Gobierno que gobierna" y subrayó que una coalición exige "un ejercicio permanente de diálogo".

Por ello, rechazó que la proximidad de las municipales pueda influir en la convivencia en el bipartito y recordó que el año pasado, a estas alturas, "no se preveía este punto de estabilidad y de buen clima". "Comprendo que al mirar el 2007 se pueda pensar que las cosas pueden ir a peor, pero yo espero que lo hagan a mejor", declaró, tras lo que apostilló: "es nuestra obligación, aspiro estar mejor que ahora, que no está mal".

En consecuencia, asumió que, ante las elecciones locales, los socios tendrán que cultivar un "ejercicio de estabilidad permanente, de madurez y de compromiso con los ciudadanos", puesto que "si uno asume la responsabilidad de gobernar, no puede fallar a este encargo". "Gobernar debe estar por encima de tareas partidarias y de la confrontación electoral", sentenció.

Por último, valoró que "el diálogo social avanza" y avanzó que, tras el acuerdo en los ámbitos de seguridad laboral y de prevención, otros tres culminarán en septiembre, concretamente el nuevo modelo de instituto público de empleo, la formación y los objetivos; mientras que la ley de participación y la reforma del Consello Galego estarán en "un horizonte inmediato".