El último informe de As Catedrais alertaba del incremento del riesgo de desprendimientos "después de periodos lluviosos"

Publicado 03/04/2018 18:18:32CET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El último informe geológico elaborado sobre la Praia das Catedrais, en septiembre de 2017, alertaba de la "inestabilidad" de los acantilados y del riesgo de desprendimientos en la zona, una situación que se vería "incrementada después de períodos lluviosos" como los acontecidos en las últimas semanas.

El informe, elaborado por el investigador José Ramón Vidal Romaní a petición de la Consellería de Medio Ambiente dentro del plan de gestión de la playa, apunta hacia la presión humana como principal factor de deterioro actual del monumento, junto al agua.

Independientemente del proceso erosivo natural del mar, que también recoge este informe, el estudio reconoce que "los principales agentes destructores" de As Catedrais son la presión humana y la "meteorización continental", con la infiltración de agua de lluvia o escorrentía en los acantilados.

Por ello, apunta que es "prioritario" impedir el "aumento del deterioro" de la capa de vegetación en la parte superior de los acantilados, que favorece la estabilidad del monumento. Esta capa vegetal, indica, está afectada por el propio paso de personas en esta parte.

"Todos los desplazamientos a pie por la rasa deberían hacerse de modo que no se dañase la cubierta vegetal existente", dice el estudio, que reconoce la "situación inestable de la roca en la parte superior del acantilado" y propone para ello una pasarela de madera.

CAÍDAS DE ROCAS

"El riesgo para el público recae en el posible desprendimiento de materiales rocosos desde el talud. Lo que se observa con mayor frecuencia es que las caídas de rocas ocasionales son inmediatamente enterradas bajo la arena por la propia dinámica de marina, por lo que no suelen conservarse durante mucho tiempo evidencias físicas de estos sucesos", apunta.

Este riesgo, reconoce el experto, "se produce en toda la rasa cantábrica". Sin embargo, As Catedrais presenta una mayor problemática por ser "una zona más concurrida", lo que "incrementa la posibilidad" de que caigan rocas.

En esta situación, y teniendo en cuenta que "no se pueden predecir con exactitud cuando se producirán los desprendimientos", el experto apuesta por incrementar la información al público de "los riesgos que puede ocasionar acercarse al talud, tanto en la parte alta como baja".

No obstante, sí reconoce que pueden tenerse en cuenta "periodos más susceptibles" en los que puedan tener lugar estos desprendimientos, principalmente "tras fuertes lluvias, cuando el agua de escorrentía se infiltra en las fisuras abiertas".

El informe contiene además un mapa de la zona que señala en color rojo el área de costa que tiene una "probabilidad mayor de desprendimiento de elementos asociado a una inestabilidad del talud". Esta zona de mayor riesgo incluye el lugar en el que el sábado perdió la vida una turista al ser golpeada por una piedra.