Vázquez Portomeñe: "Ahora el Parlamento es un lugar de riña"

Actualizado 24/04/2014 15:16:08 CET
El político Víctor Vázquez Portomeñe, entre Francisco Rodríguez y Luis Celeiro
Foto: EUROPA PRESS

Afirma que tuvo "muchos" momentos "graves y tristes" durante su época en activo en la política gallega, pero que "se superan"

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El político Víctor Vázquez Portomeñe cree que el Parlamento de Galicia, en el que fue diputado en las cuatro primeras legislaturas, se ha convertido en "un lugar de riña" en el que "se escenifican las diferencias y las peleas" y donde, "en definitiva, prima la ideología sobre la obligación, que es el bien común, el diálogo y el esfuerzo conjunto".

   "Espero que no ofenda a nadie, pero ahora el Parlamento gallego lo veo como un lugar de riña, no un lugar de oratoria ni de construcción de consensos, ni de la búsqueda del bien común, ni del diálogo capaz de unir a las personas y los objetivos", ha destacado Vázquez Portomeñe durante la presentación de su libro 'Testigo y parte de la historia reciente de Galicia', este jueves en Santiago de Compostela.

   Preguntado por qué es lo que echa en falta de la época del expresidente de la Xunta Manuel Fraga, con el que dirigió varias consellerías y fue portavoz del Gobierno, el lugués, natural de Taboada, ha resaltado que "el espíritu de diálogo y de consenso", así como "la comprensión del rival" y la "capacidad de unirse para buscar un objetivo común".

   Precisamente durante la exposición de su obra a los medios --por la tarde tendrá lugar la presentación al público en el Paraninfo de la universidad compostelana--, el periodista Luis Celeiro ha definido a Vázquez Portomeñe por su carácter "dialogante" y el editor Francisco Rodríguez Iglesias, que ha coincidido en remarcar que fue "un hombre de consenso y de concordia", lo ha calificado como "el Suárez gallego".

   En 'Testigo y parte', este abogado y funcionario de la administración local refleja la historia que vivió y de la que participó, según ha explicado, "entreverada de vivencias personales".

   Al respecto, cuestionado por el momento "más duro" de su etapa en activo en la política gallega, ha afirmado que "fueron muchos" los trances "graves y tristes", puesto que "quien gobierna, mal descansa" --citando a Lope de Vega--, pero que "se superan". "Se superan encontrando la sonrisa de los administrados, conviviendo con ellos", ha dicho.

LA TRANSICIÓN

   "Quise dar testimonio de una etapa, para mí, la más fascinante de la historia de este país", ha señalado Vázquez Portomeñe en alusión a la Transición y a la construcción de la autonomía. En sus palabras, esta fue "la construcción de la libertad recuperada" y ha llamado la atención sobre que este "hito", a su juicio, "no se puede olvidar nunca jamás".

   La Transición, ha reflexionado Vázquez Portomeñe, "vino a recuperar la convivencia en paz en un país históricamente fracturado en dos". Así, de Suárez ha elogiado que fue el "puente que unió a las dos Españas" a través de elementos como" el diálogo, la lealtad, la sinceridad y la verdad" y también que sirvió "de muro de contención" a ambas partes, la "reaccionaria" y la "rupturista". Ha expuesto su idea, asimismo, acerca de la UCD y su desaparición como "partido sacrificado".

CAMINO DE SANTIAGO

   Ya sobre los años de la historia de Galicia que vivió en primera persona, tanto el periodista Luis Celeiro como el editor Francisco Rodríguez han valorado aportaciones como la ley de normalización lingüística, el plan Xacobeo de 1993 y el Camino de Santiago, proyecto "lleno de riqueza espiritual y económica" y de un impacto "increíble".

   "No le estamos prestando últimamente la atención que debe", ha opinado el editor, para quien, "simplemente" por este hecho, el de promover el camino, Víctor Vázquez Portomeñe "tiene que ser considerado".

   Sin embargo el autor del libro ha evitado explayarse sobre esta época y ha optado por invitar a leer la obra, que no es "una novela", tal y como ha constatado, y se ha limitado a enumerar a presidentes gallegos como Gerardo Fernández Albor --"un caballero", como lo ha calificado--, Fernando González Laxe --que hizo "contribuciones" desde "la buena voluntad" y su óptica para mejorar la comunidad-- y Manuel Fraga Iribarne.

   Según ha indicado, "ahí", en Fraga, paró su relato de los hechos de la historia reciente de Galicia, "porque hasta ahí" llegó él "en activo en la política", pese a que posteriormente, entre otras labores, fue senador desde 1998 y ya en 2008 se retiró definitivamente de la actividad política.

ESCRITO "CON UNA SUTILEZA ENORME"

   "Los libros de historia de Galicia del futuro utilizarán este libro", ha augurado el editor Francisco Rodríguez Iglesias, quien ha animado a leer dos veces 'Testigo y parte', porque, ha dicho, Vázquez Portomeñe "escribe con una sutileza enorme" y a veces "parece que no dice las cosas pero las dice".

   "Todo gallego que ame Galicia debe leer este libro", ha remarcado Rodríguez Iglesias, quien durante el acto mostró un póster de la época con el lema 'Fálalle galego' con el que ha ilustrado lo que, a su modo de ver, representó el de Taboada para la política gallega.

   El editor también ha dedicado unas palabras a la madre del político, Salomé Portomeñe, a la que ha atribuido "un mérito impresionante" a la luz del desarrollo profesional de sus cuatro hijos, tres abogados y un profesor. "Es buena gente", ha subrayado.

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