Villares matiza ahora que no dio un "ultimátum" a Paula Quinteiro para que presentase su dimisión

Paula Quinteiro y Luís Villares, en una foto de archivo de En Marea
EN MAREA
Publicado 08/04/2018 14:56:36CET

   El portavoz de En Marea asegura que la consulta a las bases sobre la continuidad de la diputada tendría una "indudable legitimidad"

   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 8 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El portavoz orgánico y parlamentario de En Marea, Luís Villares, ha matizado que no dio un "ultimátum" a Paula Quinteiro, la diputada que se vio envuelta en un altercado con la Policía, para que presentase su dimisión, pero ha remarcado que la decisión definitiva sobre su continuidad no debe "alargarse en el tiempo".

   En una entrevista este domingo en RNE recogida por Europa Press, Villares ha negado que el pasado lunes, cuando compareció ante los medios tras casi dos semanas de silencio para pedir la renuncia de Quinteiro en contra de la opinión de la mayoría del Grupo Parlamentario, fijase un plazo de una semana para que la inscrita de Podemos tomase una decisión sobre su futuro.

   "Yo expliqué que esto tenía que resolverse en un plazo prudente de tiempo. No se trata de un ultimátum, no está en mi mano hacerlo, está en la mano de los órganos colegiados de En Marea hacerlo. Pero sí que creo que es necesario que esto no se alargue demasiado en el tiempo", ha asegurado este domingo, un día antes de que se cumpla una semana desde sus declaraciones públicas en las que expresó su postura, que coincide con la que mantiene la dirección orgánica del partido instrumental.

   De este modo, ha apelado a que el conflicto, que ha abierto un cisma en el seno del Grupo Parlamentario y avivado la división que existe desde hace más de un año en el espacio político de En Marea, se resuelva con "madurez" y "altura política" por parte de "quien tiene que tomar la decisión, que es la compañera diputada".

CONSULTA A LAS BASES

   En caso de que Quinteiro, que cuenta con el respaldo de once de los 14 diputados del Grupo Parlamentario y del sector crítico con la dirección del partido instrumental, no presente su dimisión; Villares abrió la puerta a someter a las bases la continuidad de Quinteiro a través de la convocatoria de una consulta telemática.

   La posibilidad de este extremo ha generado malestar entre el grupo de En Marea en el Parlamento de Galicia --la secretaria xeral de Podemos Galicia, Carmen Santos, llegó a calificarlo de "locura"--, ya que consideran que la decisión última sobre la continuidad de Quinteiro corresponde al grupo y que la revocación de cargos por parte de las bases no está desarrollada en el reglamento interno del partido instrumental.

   "Lo que hice el otro día fue exponer posibles soluciones adicionales desde el carácter político si es que en algún momento se produce una aparente contradicción entre la posición mayoritaria del Grupo Parlamentario y el espacio orgánico", ha declarado este domingo Villares.

   En esta línea, argumenta que "si se produce" esta disparidad de criterio se trataría de "un falso dilema", ya que "tanto la legitimidad del grupo como del espacio orgánico" parte de la "voluntad" de los inscritos, que son quienes escogieron tanto las listas para las elecciones autonómicas de 2016 como, meses más tarde, la composición del Consello das Mareas, órgano máximo de dirección entre plenarios.

   De este modo, el magistrado lucense remarca que "existe una base común de legitimidad" entre los representantes públicos de En Marea y los dirigentes orgánicos del partido instrumental, por lo que, a su juicio, "nadie puede discutir" la "indudable legitimidad" de las bases "para opinar" sobre la continuidad de Paula Quinteiro. "Los inscritos son los que más ordenan en En Marea", ha apostillado.

PEDIRÍA SU DIMISIÓN SI FUESE DE OTRO PARTIDO

   "Sí pediría su dimisión, esa sería mi opinión", ha respondido Villares a la pregunta de si reclamaría la renuncia de un parlamentario de otro partido que se viese envuelto en una situación como la de Quinteiro, definida por el alcalde de Santiago, Martiño Noriega, como "incidente menor" como, según el regidor, le trasladaron los mandos de la Policía Local.

   En cuanto a esto último, el portavoz de En Marea ha asegurado que "tal vez" pueda tratarse de un asunto "menor" en el plano penal o judicial pero, a su entender, es "relevante" a nivel político porque "compromete los principios, la palabra y el código ético" del proyecto político que representan.

   "Está comprometido si nosotros decepcionamos o si confirmamos que somos una alternativa diferente a los demás", ha añadido, para luego negar que se trate de una "caza de brujas" contra la diputada como opina la dirección de Podemos Galicia, partido al que pertenece Quinteiro y que desde un primer momento ha respaldado a su compañera de filas.

   Para Villares, "debería ser bien recibido" que se ponga el código ético "encima de la mesa" porque los representantes de En Marea han de ser "especialmente escrupulosos y leales" con los "compromisos" por los que fueron electos por parte de la ciudadanía.

"SEGUIRÉ AQUÍ"

   "Mientras tenga la confianza de la gente que creyó en mí y que me encargó esta responsabilidad que ejerzo con mucho honor, seguiré aquí", ha asegurado Villares a la pregunta de si se plantea su renuncia para volver a la judicatura, donde ha reconocido que "viviría más tranquilo pero haciendo una función muy diferente". "Esta me honra mucho", ha añadido en referencia a su carrera política.

   A renglón seguido, ha teorizado con que En Marea sufre una "crisis de consolidación, de crecimiento". "Los niños cuando son pequeños también tienen fiebre cuando crecen y creo que estamos ante una crisis de crecimiento", ha comentado.

PLENO DE ESTA SEMANA

   El Parlamento de Galicia celebra esta semana un pleno donde el grupo de En Marea estará en el foco después de las desavenencias internas surgidas en torno al caso de Quinteiro, que ya fue empleado por el PPdeG para atacar a Villares durante la pasada sesión plenaria, que coincidió con la publicación del atestado policial que recoge los incidentes en los que se vio envuelta la diputada.

   Cuestionado sobre si teme que el asunto vuelva a ser usado por los populares para arremeter contra su liderazgo y sus compañeros, Villares ha apuntado que el PP "siempre" emplea "cualquier situación para no hablar de su gobierno", como, a su juicio, evidencia que el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo, "nunca responda" a las preguntas de la oposición durante las sesiones de control.

MIGUEL TELLADO

   Precisamente el secretario xeral del PPdeG, Miguel Tellado, cuestionaba este domingo desde la convención nacional de su partido en Sevilla que En Marea pueda presentarse en la sesión plenaria de esta semana con Villares y Quinteiro "conviviendo en el mismo grupo".

   "Este domingo es el último día para que el portavoz le enseñe la puerta a de salida a su diputada o deberá cogerla él mismo", ha señalado Tellado, que ha vuelto a preguntarse cuál es el "límite" que tiene Villares "para encajar humillaciones públicas de sus compañeros".

   "Pase lo que pase, serán un partido más dividido y más débil, porque o Villares deja de ser el líder de la oposición, o las 'Mareas de Podemos' dejan de ser el grupo mayoritario de la oposición", ha concluido.