La armadora del buque retenido en Argentina espera volver a faenar esta semana

Publicado 20/02/2018 18:57:23CET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

Pesquerías Marinenses, la armadora del buque 'Playa Pesmar Uno', retenido por Argentina tras entrar en aguas de la zona exclusiva del país sudamericano, espera volver a faenar esta semana después de que se resuelva la cuantía de la multa que debe abonar por esta infracción.

Según explica a Europa Press el presidente de la Cooperativa de Armadores de Pesca de Vigo (ARVI) --en la que Pesquerías Marinenses es asociado--, Javier Touza, el armador le ha trasladado que "sigue negociando el valor del pescado" con las autoridades argentinas, por lo que espera que "esta semana" quede fijada y pagada la multa y el buque pueda salir a pescar de nuevo tras el retraso en la resolución del caso.

Si bien está comprobado que el barco llevaba 320 toneladas de pescado, la armadora, que ha reconocido que el buque entró a pescar "por error" en zona exclusiva argentina, sostiene que parte de esa cantidad se pescó de manera lícita. Sin embargo, la legislación argentina es "bastante estricta" y determina que la sanción se corresponde con "la totalidad de las capturas".

De este modo, se produce un "tira y afloja" entre la armadora y el Gobierno argentino sobre la cantidad en función del valor de la mercancía, sin que todavía haya "una cifra cerrada", mientras la empresa busca "atenuantes" para reducir la sanción. En función de la Ley Federal de Pesca de Argentina, la multa para pesqueros extranjeros por pescar en territorio exclusivo del país oscila entre los 5 y los 10 millones de pesos, que son entre 200.000 y 400.000 euros.

Al respecto, Touza valora la "colaboración" del Ministerio de Pesca, así como del embajador español en Argentina y del cónsul de Bahía Blanca, unido al "buen trato" dispensado por el Subsecretaría de Pesca de Argentina.

El barco fue apresado el domingo 4 de febrero por autoridades argentinas y escoltado hasta el puerto de Comodoro Rivadavia (Patagonia), en donde se encuentra amarrado desde entonces, con la tripulación con "libertad de movimientos" y "bien atendida".

Mientras tanto, la empresa acumula una "pérdida en cadena" al no poder salir a pescar en temporada alta del cefalópodo pota, parecido al calamar.