Pesca- La CIG denuncia que seis marineros africanos de un barco luso permanecen en Vigo sin cobrar desde hace tres meses

Actualizado 14/11/2007 15:55:32 CET

La empresa se comprometió pagarles y darles los contratos mañana para que puedan volver a su país

VIGO, 14 Nov. (EUROPA PRESS) -

La CIG denunció hoy en Vigo que seis tripulantes de origen africano pertenecientes en el barco 'Bravo Aveiro', de bandera portuguesa, permanecen en el puerto de la ciudad olívica al negarse a abandonar el buque, dedicado a la captura del pez espada, dado que la empresa no les ha pagado desde hace tres meses.

Estos seis marineros, cuatro procedentes del sur africano y otros dos de Cabo Verde, afirman que la empresa lusa Farline, propietaria del buque, les prometió que iban a pescar en aguas africanas aunque posteriormente se les llevó a faenar a aguas europeas bajo la excusa de darles "un contrato europeo porque era mejor", explicó el cocinero de la embarcación, Carlos Antonio Dalomba, en declaraciones a los medios.

Así, tras realizar varias paradas en su ruta y faenar durante unos 45 días, acabaron en Vigo, donde realizaron la descarga. "Yo siempre estaba pidiendo el contrato" aunque "siempre decían que mañana", explicó Dalomba. "Sólo queremos que nos den nuestro dinero y volver a casa", añadió.

En este sentido, explicó que, una vez en Vigo, un representante de la empresa les dijo "que iba a hacer el contrato e iba a pagar" pero pasaron los días y finalmente les dijeron que "había que volver a embarcar" sin haber cobrado los tres meses anteriores, a lo que los tripulantes africanos se negaron.

Por ello, destacó que, estos 10 últimos días han estado viviendo en la embarcación, que está en malas condiciones, y comiendo de los víveres que tenían en ella, aunque ahora ya no les quedan.

Por su parte, otro de los tripulantes, Mahamudu Ossufu, destacó que la empresa les decía que "el contrato europeo era mejor" aunque los marineros ignorar lo que cobra un marinero aquí, por lo que decidieron ponerse en contacto con el sindicato para presionar al armador. "No sabemos dónde ir", afirmó, tras diez días en una ciudad que no conoce.

NEGOCIACIONES.

Por su parte, el responsable de CIG-Mar, Fernando Fonseca, denunció que, en un principio, la empresa pretendía darles 400 euros a cada uno por los tres meses trabajados pero que todavía no se los habían abonado "por miedo a que se marcharan". En cuanto a la tripulación de la nave, precisó que, además de los africanos hay 3 indonesios que tienen su contrato en regla y que, por tanto, no realizan la protesta de sus compañeros.

Sin embargo, tras las declaraciones realizadas a los medios, un representante de la empresa entabló contactos con el responsable de CIG-Mar y comenzaron unas negociaciones con el objetivo de conseguir los contratos para los trabajadores africanos, y que sean remunerados de acuerdo a las condiciones europeas.

Así, finalmente la compañía se comprometió a pagar un salario de 800 euros mensuales a los marineros y 1.500 euros al cocinero que serán abonados a cada uno de los tripulantes mañana por la mañana. En este sentido, Fonseca explicó que se encontrará en el puerto con el representante de la consignataria para controlar que la documentación está en regla, que se efectúan los pagos y que se da a los tripulantes los billetes para poder marchar a sus respectivos países.

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