La flota gallega permanece amarrada por las fuertes rachas de viento y olas de hasta seis metros de altura

Actualizado 09/02/2007 13:20:04 CET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 9 Feb. (EUROPA PRESS) -

La flota gallega permanece amarrada por las fuertes rachas de viento que se han registrado esta madrugada, con rachas que alcanzaron los 100 kilómetros por hora y que se prevé que en la jornada de hoy puedan alcanzar picos superiores a los 70 kilómetros por hora y con olas de hasta seis metros de altura.

Las diferentes cofradías y lonjas de las provincias de Pontevedra y Lugo confirmaron la decisión no sólo de la flota de bajura de quedarse en tierra, sino incluso de la de arrastre, sumándose así a las embarcaciones que faenan en el litoral coruñés que hoy cumplen la segunda jornada sin actividad, tal y como reconocieron los pósitos de Camariñas, Cariño y Cedeira.

En el litoral de A Coruña los vientos soplan del oeste con fuerza 5 a 6, lo que supone de 38 a 49 kilómetros por hora. Por la tarde, la dirección del viento será de suoreste con rachas que alcanzarán picos de fuerza de nivel 8, lo que supone intensidades que van desde los 62 a los 74 kilómetros. Además, esta costa registra olas de 5 a 6 metros por la mañana a 4 y 5 metros por la tarde.

En las Rías Baixas, el viento es del suroeste, con fuerzas de 4 a 6 (de 28 a 49 kilómetros por hora) y de 5 a 6 (de 38 a 49 kilómetro por hora) por la tarde, con picos de intensidad del viento de hasta 61 kilómetros por hora y fuerte marejada. La visibilidad en esta costa es regular, con mar de fondo del noroeste, con olas de 5 a 6 metros por la mañana y 4 a 5 metros por la tarde.

"Si las de arrastre no han salido, ya ni los de bajura se lo plantean", explicaron a modo de ejemplo miembros de la Cofradía de Marín, cuyas embarcaciones sí que salieron ayer a faenar. No obstante, esta madrugada los barcos de arrastre, incluso los que trabajan en la zona de Portugal, volvieron a tierra ante la fuerza del viento del sudoeste con fuerza 4 a 6, lo que supone vientos de entre 28 y 49 kilómetros por hora.

Un falta de actividad que se vivió en la mayoría de la flota de las Rías Baixas como en Baiona, Bueu y Cangas do Morrazo, donde reconocieron que, aunque a mediodía la fuerza del viento se había mitigado, la "mala noche y madrugada" había hecho desistir a las embarcaciones de realizar cualquier tipo de actividad.

No obstante, en Cangas do Morrazo, los profesionales que trabajan en las Cíes en la navaja y en Limés en la recogida del erizo sí decidieron salir, en contra de los que hicieron los compañeros del pulpo o de aparejos. En O Grove, también la calma con la que se amaneció en la zona, tras la climatología adversa de la madrugada, animó al sector, que optó por no quedarse en tierra, al igual que la pasada jornada.

Los fuertes vientos y lluvias han alcanzado hoy también al litoral lucense, el más indemne generalmente a los efectos de los temporales. Sin embargo, hoy la totalidad de su flota está en tierra, incluso los del arrastre que optaron por salir --menos del a mitad de la flota-- se han visto obligados a retornar.

"Los que han salido han trabajado con muchas dificultades y han vuelto antes de tiempo", explicaron miembros de la Cofradía de Burela, en referencia a la flota del arrastre. Una situación que se repitió también en Celeiro.

En esta costa, el viento por la mañana está siendo del oeste, con fuerza 6 a 8, lo que implica rachas de hasta 74 kilómetros por hora. La visibilidad también es regular, con mar de fondo del noroeste y olas de 5 a 6 metros por la mañana y de 4 a 5 metros por la tarde.

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