Investigadores del CSIC estudian aprovechar los residuos pesqueros para la industria alimentaria y cosmética

 

Investigadores del CSIC estudian aprovechar los residuos pesqueros para la industria alimentaria y cosmética

Actualizado 04/10/2007 22:51:12 CET

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 4 Oct. (EUROPA PRESS) -

Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas coordina el proyecto europeo BE-FAIR para la gestión responsable de los residuos pesqueros. Los investigadores proponen, entre otras alternativas, transformar los descartes en productos de valor comercial para la industria alimentaria y cosmética.

El equipo ha participado asimismo en la redacción de un manual de buenas prácticas cuya primera versión se ha presentado hoy jueves en Conxemar (la Feria Internacional de Productos Congelados) ante representantes de la industria.

El investigador del Instituto de Investigaciones Marinas (CSIC) en Vigo, Antonio Álvarez Alonso, explicó algunos de los posibles usos comerciales de los residuos: "A partir de las pieles de pescado se puede producir gelatina. También puede obtenerse aceite del hígado de tiburón y, de las vísceras, harinas de pescado y compuestos enzimáticos con aplicaciones en la industria", relató.

El proyecto se enmarca dentro de la política de "residuo cero" de la Unión Europea, que pretende evitar que las flotas pesqueras devuelvan al mar los residuos de la pesca, como capturas accidentales, vísceras. Se trata de minimizar el impacto ambiental, así como evitar desequilibrios ecológicos y la proliferación de parásitos como el anisakis.

Para conseguir la gestión sostenible de residuos, los barcos deben almacenarlos hasta llegar a puerto, con los consiguientes gastos de conservación y trasporte. La iniciativa europea pretende compensar esos costes.

PROTOTIPOS A ESCALA.

"Éste es esencialmente un proyecto de transferencia de tecnología", indicó Álvarez Alonso. Estos prototipos se combinan con simulaciones por ordenador que asemejan el funcionamiento de una planta industrial: "La simulación permite estimar tanto los costes como los resultados de la planta. Es una herramienta de diagnóstico que puede resultar muy útil al empresario a la hora de plantearse la viabilidad del negocio y hacer el estudio de mercado", señaló el investigador del CSIC.

En el proyecto, financiado por el programa Life-Environment de la Unión Europea y que finaliza en noviembre de 2008, participan investigadores del CSIC, la Fundación CETMAR, el Instituto de Investigación das Pescas e do Mar (Portugal) y el Institut Français de Recherche pour l'Exploitaition de la Mer (Francia); además de varias empresas transformadoras y la Autoridad Portuaria viguesa.

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