El pesquero de Burela retenido en Irlanda reúne el aval

Publicado 03/09/2018 18:46:24CET

Espera que a partir del martes pueda regresar a Galicia   

SANTIAGO DE COMPOSTELA, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

   El gerente de la Organización de Productores Pesqueros (OPP) de Lugo, Sergio López, ha confirmado que este lunes se ha reunido el aval exigido por las autoridades de Irlanda, de 339.000 euros, para que el pesquero de Burela (Lugo) 'Virxen da Blanca' pueda regresar a Galicia.

   El responsable de la organización a la que pertenece la embarcación ha explicado a Europa Press que el aval se ha reunido y enviado a Irlanda, pero no será hasta el martes cuando se tramitará su presentación con una entidad financiera en Irlanda.

   En caso de que sea aceptado el aval, el buque será libre para partir de Castletown, por lo que se espera que pueda regresar a partir del martes a Galicia. Cuenta con una tripulación de 13 personas.

   En concreto, el pesquero 'Virxen da Blanca' fue acusado, tras una inspección a bordo a cargo de una patrullera, de realizar la conocida e ilícita práctica pesquera de 'finning', que consiste en cortar las aletas del tiburón a bordo para después arrojar el cuerpo al mar.

   El responsable de la Organización ya aseguraba el domingo que la asociación "no está de acuerdo con la interpretación errónea y

   llevada al límite" que la patrullera y los inspectores irlandeses realizaron sobre la posesión de aletas de tiburón en el barco pesquero de Burela (Lugo), y sostiene que el aval es "desproporcionado".

   Así, ha indicado que los inspectores encontraron "las aletas anales de los tiburones, las pequeñitas, que son realmente unos apéndices, separadas del cuerpo", motivo por el que se acusa a la embarcación de 'finning'.

   No obstante, insistió en que esta práctica "no es finning", sino el procedimiento "habitual", "sobre todo en peces más pequeños, cuando se envuelven en la red para congelarlos", ya que "esos apéndices se caen de la red y se guardan aparte" del resto de piezas. Sergio López estima que la sanción a la que tendría que hacer frente podría ascender a los 35.000 euros.

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