La campaña 'Per nadal...un regal' invita a hacer un consumo responsable, justo y respetuoso con el medio ambiente

Campaña de Consumo por Navidad
CAIB
Publicado 21/12/2017 12:50:35CET

La Dirección General de Consumo aconseja elaborar un listado de los productos que se desea adquirir y un presupuesto, y evitar compras compulsivas e innecesarias

PALMA DE MALLORCA, 21 Dic. (EUROPA PRESS) - -

La Dirección General de Consumo, en colaboración con varias asociaciones de consumidores, ha presentado la campaña 'Per Nadal... un regal" con el objeto de promover un consumo responsable, justo y respetuoso con el medio ambiente.

El objetivo de la iniciativa, en la que participan las entidades La Defensa, Consumidores y Usuarios de Baleares y Nuredduna, es difundir que es preferible adquirir menos obsequios pero escogiendo con más sentido común, según informa el Govern en un comunicado.

El director general de Consumo, Xisco Dalmau, ha agradecido a las asociaciones de consumidores su participación activa en esta campaña, que pretende concienciar a la ciudadanía del consumo responsable, en unas fechas donde hay una punta de consumo importante.

Dalmau también ha explicado que "todos los productos que se venden en el mercado tienen una historia, una trazabilidad, y lo deseable es que causen el menor impacto posible en el medio ambiente, favorezcan la igualdad social que fomente unas condiciones laborales dignas y respeten los derechos humanos. De ahí la importancia de un consumo solidario, de productos de comercio justo y también de kilómetro cero, es decir, los elaborados aquí", ha detallado.

En el caso de los juguetes, los impulsores de la campaña recuerdan que en el momento de su compra hay que pensar que deben servir para divertir a los más pequeños. Por lo tanto, es conveniente tener en cuenta la edad y madurez de los niños, y valorar los contenidos de los juegos y los aspectos educativos. Asimismo, se aconseja evitar la distinción sexista y la incitación a la violencia.

Es importante leer las etiquetas, reglas e instrucciones del juego, y fijarse en los datos mínimos obligatorios que deben aparecer, entre ellas la marca CE (que significa que el juguete cumple con las exigencias esenciales de seguridad que contienen las normas comunitarias); nombre y marca del producto; razón social y dirección del fabricante o importador o vendedor, y las instrucciones y advertencias de uso y restricciones de edad, en su caso.

Además, los juguetes de funcionamiento eléctrico tienen que especificar la potencia máxima, la tensión de alimentación que precisan y el consumo energético que realizan.

Los juguetes hechos con materiales renovables (madera, cartón...) tienen, generalmente, un impacto ambiental más bajo en el proceso de fabricación que las que se hacen mediante procesos industriales (materiales sintéticos, plásticos...).

Es conveniente comprobar si contienen piezas pequeñas que pueden separarse, si tienen partes o cantos que puedan pinchar o cortar, o si disponen de aperturas donde los niños puedan introducir los dedos o las manos y no puedan sacarlas.

Para minimizar el impacto en el medio ambiente conviene reciclar, reutilizar, no envolver los regalos haciendo un uso excesivo de papel y buscar la eficiencia energética en la iluminación del hogar.

En estas fechas navideñas, los productos de comercio justo son una buena elección ya que, en su producción y elaboración, se siguen criterios éticos, sociales y medioambientales. Son una alternativa solidaria.

Al finalizar la presentación, el responsable de La Defensa, Bernat Ferrer, y el de Consumidores y Usuarios de Baleares, Alfonso Rodríguez, han explicado que en el momento de comprar hay que ser responsables, no adquirir más de lo necesario, y apostar por la reutilización y reciclado de productos, para proteger el medio ambiente. Asimismo recomiendan que los Reyes Magos y Papá Noel repartan juguetes solidarios, educativos y no sexistas.

RECOMENDACIONES AL COMPRAR VIDEOJUEGOS

La Dirección General de Consumo recuerda asimismo que existen diferentes tipos de videojuegos en el mercado (acción, aventuras, estrategia, deportes, educativos, de fantasía, históricos, simuladores, puzles...) y que debe escogerse el más idóneo a la edad, personalidad y sensibilidad de la persona usuaria, especialmente si es menor de edad.

En este caso hay que comprobar que el etiquetado indica la razón social y dirección del fabricante o importador o vendedor; incluye las instrucciones de uso y sus características y tiene el código PEGI, que es el código de conducta de la industria europea del software interactivo, que establece una clasificación por edades y contenidos.

La clasificación del juego debe aparecer en la parte frontal inferior y en la parte de detrás del videojuego. Hace referencia a la adecuación del contenido visual, pero no al grado de dificultad o habilidades requeridas.

EVITAR COMPRAS COMPULSIVAS

La Dirección General de Consumo también recuerda que es conveniente elaborar un listado previo de los productos que quieren adquirirse, y evitar compras compulsivas e innecesarias.

También es buena opción elaborar un presupuesto con la cantidad que quiere gastarse. Hay que tener en cuenta que el precio de algunos productos se incrementa en Navidad.

Desde el departamento aconsejan ser reflexivos y críticos con la información publicitaria y comparar precios y la calidad de los productos y servicios. Los precios son libres.

AL PAGAR

En cuanto a la forma de pago, si se utiliza la tarjeta de crédito, hay que identificarse para que el establecimiento compruebe que es la persona titular de la tarjeta y conviene custodiar la tarjeta de crédito para evitar su pérdida, robo o cualquier uso fraudulento.

Al pagar hay que pedir y conservar todas las facturas o tiques de compra, puesto que son la garantía y pueden precisarse en caso de reclamación.

La publicidad es vinculante pudiendo exigirse su cumplimiento; por ello, es recomendable guardar los documentos de oferta de servicios, instrucciones, catálogos...

CAMBIOS Y RECLAMACIONES

Por último, Consumo recomienda preguntar al comerciante sobre la posibilidad de cambiar el producto y las condiciones en las que puede realizarse dicho cambio. El establecimiento no tiene la obligación de cambiar un producto que está en perfecto estado, a menos que lo anuncie.

En caso de incidencia con el producto, se reclamará a la empresa que lo ha vendido, la cual tiene un mes para contestar. Los establecimientos comerciales tienen que disponer de hojas oficiales de reclamación.

Así, en relación a las compras por Internet se aconseja usar un servidor seguro que muestre el candado cerrado y una página con 'https'.