Los días de temperaturas "ideales" para el turismo se reducirán un 30% en el 2050, según el Imedea

Actualizado 12/09/2010 12:12:45 CET

PALMA DE MALLORCA, 12 Sep. (EUROPA PRESS) -

Los días considerados como "ideales" respecto a las condiciones climatológicas se reducirán un 30 por ciento para 2050, pasando de los 100 días actuales a 70, según ha afirmado el técnico del Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (Imedea) Biel Jordà, quien participa en el grupo de investigación de este organismo que está asesorando al Consorcio para la reforma de la Playa de Palma para adaptar esta zona turística al cambio climático.

Jordà ha explicado, en declaraciones a Europa Press, que la función de este grupo de investigación consiste en analizar los posibles escenarios climatológicos que se darán en las próximas décadas con el fin de hacer recomendaciones a los encargados de este proyecto para que el diseño de la rehabilitación de la Playa de Palma tenga en cuenta los efectos que el cambio climático tendrá en este enclave turístico.

Así, entre los principales efectos, Jordà ha destacado que habrá un aumento del nivel y de la temperatura del mar, también se incrementará su salinidad y cambiará el tipo de oleaje. Además, la temperatura atmosférica también se elevará, lloverá menos, habrá más sequía, disminuirán las olas de frío y aumentarán las de calor.

Respecto al mar, el técnico ha señalado que la previsión del Imedea es que la temperatura aumente 3 décimas por década, por lo que para mediados del S.XXI habrá un ascenso del termómetro de 1,5 grados centígrados que llegará hasta los +3 grados a finales de siglo. Además, debido al aumento de la temperatura el agua se vaporizará y aumentará su salinidad. También se producirá un incremento del nivel del mar de entre 5 y 13 centímetros para 2050, que a finales del S.XXI será de entre 10 y 26 centímetros, el doble. Jordà ha apuntado que estos cambios repercutirán en las especies marinas que habitan en esta área, las cuales o bien padecerán sus efectos o bien se adaptarán a ellos.

Además, cambiará el tipo de intensidad del régimen de oleaje. Para las próximas décadas se prevé que haya menos olas debido a las consecuencias del cambio global del clima, como por ejemplo debido a la variación en el comportamiento de los ciclones y anticiclones.

Jordà ha dicho que, además de estudiar los posibles escenarios futuros derivados del calentamiento global, el Imedea ha hecho una serie de recomendaciones al Consorcio. En este sentido, ha indicado al mismo que debe tener en cuenta los cambios oceanográficos para el diseño de la línea de costa.

Así, dado que el nivel del mar aumentará, debe tener en cuenta que la superficie terrestre de la playa retrocederá, por lo que si se hace un paseo muy pegado al agua es posible que "en unos 50 años se quede sin arena", ha indicado. Esta advertencia también debe tenerse en consideración a la hora de construir futuras estructuras costeras como los puertos.

Por otra parte, el Imedea también prevé que haya un incremento de la temperatura del aire de 1,5 grados hasta mediados del S.XXI y de 3 grados para finales de siglo. Además, las lluvias se reducirán un 10 por ciento, habrá más periodos de sequía, bajará la tasa de olas de frío y aumentará la de olas de calor.

En este sentido, Jordà ha destacado que han recomendado al Consorcio que en el diseño urbanístico de la Playa de Palma se creen elementos urbanos que incrementen las zonas de sombra que sirvan de refugio del calor. También han propuesto evitar "las islas de calor" -zonas de poca ventilación a las que no llega la brisa marina- haciendo, por ejemplo, que el espacio entre los edificios sea más ancho. También han aconsejado que se haga una mejor gestión de los recursos hídricos, puesto que habrá más periodos de sequía.