La falta de financiación dificulta el desarrollo del proyecto de ampliación del Puerto de Palma

Actualizado 24/02/2009 13:47:13 CET

Triay confirma que se produce un descenso "importante" en la llegada de mercancías a Baleares, que cifra en hasta un 15 por ciento

PALMA DE MALLORCA, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

La ampliación del Puerto de Palma de Mallorca encuentra actualmente dificultades para desarrollarse a causa de la falta de financiación, ya que la Autoridad Portuaria, que cuenta con un proyecto definido y gestiona la tramitación del expediente, no puede asumir por sí misma el elevado coste de esta infraestructura, que supondría la creación de un nuevo dique que envolvería al del Oeste.

Así lo expuso hoy, en declaraciones realizadas a los medios de comunicación, el presidente de este organismo, Francesc Triay, quien consideró insuficiente la aportación del 30 al 40 por ciento del presupuesto final que podría realizar la Autoridad por sí misma, cantidad que se deriva de las tasas que impone a las navieras y compañías fletadoras por el uso de las instalaciones.

Según la experiencia acumulada en casos anteriores, para poder tramitar el expediente de un proyecto de estas características --cuyo desarrollo total tiene un horizonte de entre 10 y 15 años--, es necesario tener definida previamente su financiación, que correspondería a fondos estatales o de la Unión Europea (UE), así como a aportaciones de la iniciativa privada, aún por establecer.

A este respecto, Triay aclaró que el proyecto se encuentra actualmente en fase de "exploración" y a la expectativa de garantizar la financiación, que supondrá una inversión de al menos 1.000 millones de euros, para poder seguir adelante con la tramitación del expediente, que necesitará aportes económicos estatales, europeos y de empresas que deseen participar.

Por ello, el presidente de los puertos estatales puntó al reciente viaje de Antich a Bruselas como punto de inicio de la solución al escollo que supone que los fondos europeos de cohesión para obras públicas ya no se otorguen por países, sino por Comunidades Autónomas, dándose el caso de que Baleares tiene una renta per cápita demasiado elevada para recibirlos.

En otro sentido, el presidente de la Autoridad Portuaria confirmó que actualmente se produce un descenso "importante" en la llegada de mercancías a los cinco principales puertos de Baleares, que situó entre un 10 por ciento y un 15 por ciento por debajo de las cifras alcanzadas en años anteriores, siendo los puertos de Maó y Eivissa los más afectados por esta situación.

MENOS COMBUSTIBLES Y MATERIALES

Concretamente, se vienen produciendo descensos en la llegada de combustibles como gasolinas y distintas variedades de gasoil, materiales de construcción a granel --especialmente cementos y gravas--, sin olvidar las mercancías generales de consumo. En una tendencia que también se percibe en los puertos de Palma y Alcúdia.

De hecho, resaltó que la situación de la llegada de mercancías a los puertos isleños está "directamente relacionada" con una disminución en la actividad económica, tanto turística como de la construcción, además de a una caída en el consumo familiar, ya que todos los elementos necesarios para estas tres funciones llegan a las islas a través de sus principales dársenas.

Según precisó el presidente de la Autoridad Portuaria, el organismo tiene la "voluntad" de que esta situación "se supere lo antes posible", ya que se están viendo afectadas las navieras que operan en las islas, que ya están registrando "dificultades económicas", y que son los principales clientes de los puertos baleares.

PASEO DEL DIQUE DEL OESTE

Cabe señalar que el responsable de los cinco principales puertos de las islas realizó estas declaraciones durante la presentación del nuevo paseo exterior del Dique del Oeste, una obra que costó 300.000 euros y que sirve para poner a disposición de los ciudadanos de la capital balear un "espacio urbano" frente al mar, con un extensión de 800 metros y que podrá ser recorrido todos los días de 06h a 23h, excepto cuando haya temporal.

Para Triay, la construcción de este paseo, que lleva operativo desde septiembre de modo piloto, "responde a una demanda social", ya que los ciudadanos querían disponer de un lugar donde pasear frente al mar, después de que una normativa europea de seguridad impidiese el acceso a viandantes en la parte superior del Dique del Oeste.