Un grupo de hombres se concentrará este jueves en la Plaza de Flassaders de Palma para rechazar la violencia machista

Actualizado 20/10/2010 21:00:25 CET

PALMA DE MALLORCA, 20 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Grupo de Hombres para la Igualdad y Contra la Violencia Machista se concentrará este jueves en la Plaza Nueva de Flassaders en Palma, a partir de las 20.00 horas, para recordar que la mayoría de los hombres mantienen "algún tipo de complicidad y cierta tolerancia" hacia los malos tratos a las mujeres.

En este sentido, esta entidad critica que "ya sea por miedo, egoísmo o por una malentendida solidaridad masculina, lo cierto es que muchos de nosotros no hacemos lo suficiente para acabar con la violencia de género, ya que muchos de nosotros, sencillamente, no hacemos nada".

De este modo, señala que la mayoría, hasta ahora, "nos hemos limitado a contemplar desde la distancia este gravísimo problema, sintiéndonos libres de culpa y pensando que ya había suficiente con el hecho de que nosotros no seamos maltratadores".

Sin embargo, esta entidad recuerda a los hombres que esto "no es suficiente", puesto que "el silencio nos hace cómplices". Así, ha recordado que en este mismo momento, millones de mujeres están siendo maltratadas y, ante esta situación, "los hombres no podemos continuar estando callados, pretendiendo no tener ninguna responsabilidad moral ante las víctimas".

"Levantamos nuestra voz y lanzamos a la sociedad un claro mensaje de rechazo absoluto de las raíces de la violencia, negando cualquier razón que la justifique, porque no hay excusa posible", recalca, al tiempo que pide a todos los hombres que "no miren hacia otro lado, ni continúen tolerantes en su entorno ante ninguna situación de violencia, sexismo o discriminación hacia las mujeres".

Así, el grupo asevera que es "responsabilidad" de los hombres actuar allí donde se dé o se prepare el horror, para lo cual se debe "denunciar aquellos casos que se conozcan y ayudar, sin lugar a dudas, a las víctimas, puesto que necesitarán toda nuestra solidaridad".

Por otro lado, ha recordado que los agresores de las mujeres, en su gran mayoría, "no son hombres diferentes, especiales o enfermos, sino hombres comunes, ciudadanos típicos, en muchos casos modélicos, amables, reconocidos y, a menudo, respetuosos y cordiales en su ámbito de trabajo".

"Son hombres que basan su seguridad personal en valores que representan el estereotipo tradicional masculino: la imposición a través de la fuerza física, la competencia, la agresividad y un estatus de superioridad y privilegio respecto de la mujer", ha manifestado, al tiempo que ha recordado que los maltratadores son hombres que "no están siendo capaces de reconvertirse hacia un tipo de relaciones igualitarias, basadas en el respeto mutuo".

Además, ha añadido que esta violencia se ve reforzada por la "incapacidad" de buena parte de los hombres para adaptarse a los cambios que el avance hacia una sociedad igualitaria está provocando. Por tanto, ha apuntado que se trata de un "claro síntoma de que algo no funciona bien y de que una parte de los hombres no están aceptando el cambio y la libertad de las mujeres".