El Hospital de Son Espases cuenta con una nueva Unidad de Curas Paliativas Pediátricas

El conseller de Salud, Familia y Binestar Social, Marti Sansaloni
EUROPA PRESS
Actualizado 30/01/2013 14:11:26 CET

PALMA DE MALLORCA, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

El conseller de Salud, Familia y Bienestar Social, Martí Sansaloni, ha presentado este miércoles la nueva y única Unidad de Curas Paliativas Pediátricas del Hospital Universitario de Son Espases que nace con la intención de mejorar la calidad de vida de los niños que padecen enfermedades que amenazan o limitan su vida a través del apoyo emocional al paciente y a sus familiares.

Se trata de la primera unidad de estas características en Baleares y, según ha detallado Sansaloni en una rueda de prensa, desde que empezó a funcionar, a principios de 2013, ha atendido a 25 niños y sus familiares, una actividad "dificultosa y dura", por la que el conseller ha felicitado a los profesionales.

Sansaloni ha explicado que la Unidad se inició como un proyecto piloto en 2012 que pretendía dar respuesta al hecho de que no existieran cuidados paliativos para niños y ha destacado que tras evaluar la iniciativa, descubrieron que había más casos de los que pensaban, así como que al tratarlos de forma integral obtuvieron "claras muestras de satisfacción" por parte de pacientes y familiares.

Este proyecto se gestó con una unidad formada por una pediatra, una psicóloga y una enfermera que durante el proceso de prueba atendieron a 40 niños y a sus familiares, de forma que trataron sus necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales.

"Hay que pasar de tratar enfermedades a tratar a personas", ha manifestado el doctor y coordinador de la Estrategia Balear de Curas Paliativas, Enric Benito, que ha destacado la importancia de introducir estos tratamientos en la cultura sanitaria.

Por su parte, la jefa de la Unidad de Curas Paliativas Pediátricas de Son Espases, Ángela Tavera, ha apuntado que el objetivo es mejorar la calidad de vida del niño y de la familia mediante, no solo el tratamiento de los síntomas, sino a través del apoyo emocional a lo largo de la enfermedad terminal, "acompañando incluso después de la muerte del niño", ya que, una vez fallecido, el equipo atiende el duelo de sus parientes.

Tavera ha detallado que el proceso comienza con una entrevista de cerca de una hora con los familiares, a la que puede o no asistir el menor, y en la que conversan acerca de la enfermedad, así como del entorno psicológico del paciente y su red familiar, para extraer las necesidades propias de cada familia.

Después, la psicóloga establece el grado de madurez del niño y, en función de eso, dictamina la información que desea conocer, que después le transmitirá su familia, según ha especificado la jefa de la Unidad.

Respecto al impacto personal que este trabajo tiene sobre los profesionales que lo desarrollan, Tavera ha destacado que "el que peor lo pasa es el padre y el niño", de forma que trabajando en equipo y apoyándose en su formación, los profesionales intentan, "mediante el auto-cuidado", que les afecte lo menos posible a su vida personal.

La Unidad no solo facilita apoyo hospitalario, sino que realiza consultas externas y a casa de los pacientes para evitar que se desplacen.

Precisamente, esta Unidad es fruto del trabajo que han desarrollado a lo largo de los últimos años los equipos de atención a domicilio (ESAD) de Baleares, que atienden en sus casas a los niños con alguna enfermedad terminal, y que aprovecharon para establecer el proyecto piloto financiado por la Estrategia Balear de Curas Paliativas, a partir del que se ha creado el equipo de curas en Son Espases.