'El Ico' declarará este viernes por el 'caso Cursach' y, según un abogado, se retractará de sus acusaciones

Fachada de los juzgados de vía Alemania
EUROPA PRESS
Publicado 28/02/2018 15:19:50CET

PALMA DE MALLORCA, 28 Feb. (EUROPA PRESS) -

Francisco Fernández Cortés, 'El Ico', volverá a declarar este viernes ante el juzgado que lleva la instrucción de la macrocausa de corrupción policial, también conocida como 'caso Sancus/Cursach' y, según el abogado Vicente 'Coco' Campaner, se retractará de sus acusaciones.

Según ha informado este abogado a través de las redes sociales, cree que los investigadores "van a hacer lo imposible para que no llegue a retractarse" y también considera que se le acusará "por haber presionado" a 'El Ico' "o cualquier otra majadería" con el "único fin de encubrirse".

Campaner avanzó este domingo que el Ico reconocerá, entre otras cosas, que "él solo ha señalado a cuatro policías locales como presuntos delincuentes y no a los más de 30 que aparecen en sus declaraciones".

Asimismo, el abogado dijo que también dirá que "todo lo que ha dicho sobre su relación con Bartolomé Cursach es mentira, tanto que lo vio por primera vez en la cárcel."

"Y dirá que, aunque los delincuentes de Penalva y Subirán nunca le han hecho firmar nada que no ha querido firmar, sí le han utilizado por ser el hijo de 'La Paca' y así dar credibilidad a lo que decía y que se aprovecharon de que estaba muy 'yonky'", aseguró Campaner.

Cabe recordar que 'El Ico' declaró a principios de febrero como testigo en el juicio celebrado contra el agente de la Policía Local Jaime Garau y el funcionario de prisiones Pedro Talavera, por un presunto delito de obstrucción a la Justicia y otro contra la salud pública.

Ahí, 'El Ico' insistió en que Garau lo amenazó en la rotonda de la cárcel de mujeres para que retirara sus acusaciones contra otros policías locales. También manifestó que le recriminó que denunciara solo a policías locales y no nacionales a pesar de que eran "los que han buscado la ruina" a su madre.

Además, dijo haber recibido amenazas de muerte por parte de ciudadanos rumanos, supuestamente desde el entorno del empresario Bartolomé Cursach, llamándole "chivato" y diciéndole "que les daba igual que fuera gitano y el hijo de 'La Paca'".

En este sentido, volvió a afirmar que el funcionario de prisiones acusado le presionó para que firmara una carta exculpando a Garau dirigida al juez Manuel Penalva y que a cambio le dio trankimazin, diazepam y hachís.