Jáuregui avisa a CiU de que no negociarán un concierto

Ramón Jáuregui
EP
Actualizado 29/11/2010 12:15:13 CET

BILBAO, 29 Nov. (EUROPA PRESS) -

El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ha asegurado que CiU se ha beneficiado en las elecciones catalanas de un agotamiento del tripartito, pero ha advertido "con toda claridad" de que el Gobierno no va a alterar el actual modelo de financiación autonómico, de modo que no se negociará un concierto económico para Catalunya a cambio del apoyo de CiU en el Congreso.

Además, ha destacado que las elecciones catalanas "son muy propias" y tienen "una singularidad muy grande", lo que, a su juicio, implica que la derrota del PSC presupone necesariamente un resultado negativo para el PSOE en los comicios generales, donde "el ánimo electoral está por crear".

En una entrevista concedida a Radio Euskadi recogida por Europa Press, Jáuregui ha reconocido que CiU se ha beneficiado de la "pulsión de cambio" que vive la ciudadanía en Cataluña, cuestión que ha perjudicado al PSC de José Montilla.

Sobre la repercusión de estas elecciones en el equilibrio de fuerzas del Congreso de los Diputados, ha recordado que, con PNV y Coalición Canaria, se "ha construido la estabilidad presupuestaria", pero no renuncia a "ampliar esos consensos" en el caso del calendario legislativo que contempla una veintena de nuevas leyes.

"Si, a partir de este domingo, las elecciones catalanas abren un escenario a una CiU más predispuesta al entendimiento, aprovecharemos esa oportunidad porque nosotros sí deseamos un máximo apoyo político parlamentario a las reformas, que son costosas, que son difíciles y que requieren el máximo político en la Cámara", ha añadido.

Jáuregui ha destacado que, pese a esta voluntad, el Gobierno central "no está en absoluto abierto" a la posibilidad de negociar un concierto económico para Catalunya, puesto que en el último acuerdo de financiación con las comunidades se ha logrado un sistema "como jamás" lo ha tenido la autonomía catalana. "No vamos a alterar ese modelo, lo digo con toda claridad", ha remarcado.

A su entender, "extrapolar" los resultados de Catalunya al resto de España es "un juego que puede hacerse, pero es especulativo", salvo en lo que respecta al "desgaste" que está ocasionando la crisis en algunos gobiernos.

"El ánimo electoral español está por crear. Especular con la traslación electoral catalana a unas elecciones generales en España dentro de casi dos años es un juego que puede hacerse, pero es eso, un juego especulativo sin ninguna base real", ha insistido.

Asimismo, ha advertido de que es "muy precipitado" pretender que los últimos cambios en el Gobierno central tuvieran su reflejo en el apoyo electoral de los comicios catalanes, y ha mostrado su confianza en que las próximas citas con las urnas no supongan nuevas derrotas del Partido Socialista.

"AGOTAMIENTO" DEL TRIPARTITO

"En Catalunya había claramente, digamos, una situación de agotamiento en la fórmula legislativa, ya lo hemos dicho, lo dijo ayer Montilla, en Cataluña era muy evidente que había una pulsión de cambio político porque el tripartito había agotado su vida política, claramente. Había una gran pulsión de cambio que había concentrado CiU", ha añadido.

El ministro de Presidencia ha reconocido que CiU "ha representado esa opción útil, ese voto útil en favor de un cambio en la gobernación catalana", lo que "ha perjudicado gravemente" los intereses del PSC. Además, también ha indicado que ha existido "una situación de desgaste por la crisis" del Gobierno catalán, afectada su apreciación pública "por situaciones de impacto social mayores".

Para Jáuregui, "sería fácil decir ahora que la fórmula del tripartito catalán fue un error", pero "en aquel momento" en que fue constituido, sus integrantes pensaron que era "la mejor opción", en un contexto en el que se estaba elaborando el Estatut y se apostaba por un Ejecutivo de izquierdas. "¿Fue un error? Fue una apuesta que no ha salido bien, objetivamente", ha agregado.

Además, ha explicado que, cuatro años más tarde, se observa que, por "muchos avances que se hayan producido en el eje de lo que llamaríamos políticas de progreso" en materia educativa, de servicios públicos, en los barrios, en busca de mayor cohesión social, todo "ha sido barrido por esta sensación de cambio político de un tripartito que ha sido relativamente incómodo", y que ha sufrido varios "conflictos" entre las formaciones que lo conformaban.

ACUERDOS CiU-PSC

Preguntado por la labor que desarrollarán en el futuro los socialistas catalanes, ha explicado que tiene "la impresión de que, a partir de este resultado", el PSC comenzará a establecer su estrategia desde la misma investidura del candidato de CiU, Artur Mas.

"El PSC tiene que empezar a ser el partido de la oposición. Es claro que ha ganado CiU y que le corresponde con toda legitimidad formar gobierno y formar gobierno en solitario, previsiblemente, con una capacidad para poder hacer mayorías", ha asegurado.

Asimismo, ha señalado que el PSC tendrá que plantearse "grandes esfuerzos de colaboración" ante la crisis, porque "el momento que estamos viviendo" en los aspectos económicos reclama estos grandes esfuerzos a los que el socialismo catalán "no puede ser ajeno".

Respecto de la sucesión de Montilla, ha explicado que el PSC debe afrontar una fase de "reflexión" que se abordará después de las municipales, aunque manteniendo sus dos tendencias, en referencia al catalanismo y al federalismo.

"Montilla pudo haber dimitido ayer y no lo ha hecho. Creo que, con mucha responsabilidad, con mucho sentido de lo que es el momento que el PSC vivía, dijo 'no volveré a presentarme a las próximas elecciones del Congreso del partido y, por tanto, no volveré a ser secretario general', pero, mientras se produce el tránsito hacia ese congreso, el partido no queda descabezado", ha destacado.

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