Abbott defiende las políticas de inmigración de Australia

 Tony Abbott
SEAN DAVEY / REUTERS
Publicado 04/09/2015 7:50:27CET

MADRID, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro australiano, Tony Abbott, ha defendido este viernes las políticas de inmigración de Australia, que han sido duramente criticadas en un editorial publicado en el diario estadounidense 'New York Times', que tacha las medidas aplicadas por este país para frenar el flujo de inmigrantes de "inhumanas" y "de dudosa legalidad".

En el contexto de la crisis migratoria que vive Europa, Abbott ha defendido las políticas de Australia en esta material, que incluyen la devolución de barcos a sus puntos de embarque. "Si deseas detener las muertes, si deseas detener los ahogamientos, tienes que parar los barcos", ha dicho el primer ministro, en unas declaraciones que recoge la cadena de televisión australiana ABC.

Abbott se ha referido a la "conmovedora" fotografía de un niño sirio muerto en una playa de Turquía e insiste en que demuestra la necesidad de "detener los barcos", al tiempo que acusaba al periódico estadounidenses de criticar sus métodos para la protección de las fronteras "sin conocimiento" al respecto.

"Siempre y cuando la gente piense que si pueden llegar aquí se pueden quedar vamos a tener el comercio ilegal, tendremos a los traficantes de personas haciendo negocio y tendremos las tragedias en el mar", ha apostillado el primer ministro australiano.

El 'New York Times' acusaba a Abbott de haber supervisado un "esfuerzo despiadadamente eficaz para evitar que los barcos llenos de inmigrantes, muchos de ellos refugiados, lleguen a las costas de Australia" y añade que estas medidas están "sorprendentemente reñidas" con la tradición acogedora de los australianos.

DEVOLUCIONES DE SOLICITANTES DE ASILO

Las autoridades australianas admitieron a principios de agosto que, desde 2013, han rechazado y devuelto a los países de origen a más de 600 solicitantes de asilo cuando trataban de alcanzar el país por mar en pateras y otras embarcaciones.

El balance fue confirmado por el ministro de Inmigración australiano, Peter Dutton, quien insistió en que el país tiene "una política muy clara". "La gente que trate entrar en el país de forma ilegal no se pueden asentar en nuestro país", señaló el ministro.

El titular de Inmigración hizo un balance de los últimos 18 meses, desde que entró en vigor la nueva legislación. En este tiempo las autoridades han interceptado 20 embarcaciones y ha devuelto a 633 inmigrantes, "todo un logro", según valoró Dutton. "Creo que es importante recalcar que si esos 20 barcos hubieran llegado, le hubieran sucedido otros 20, otros 200 o otros 2.000 barcos más", concluyó.

En torno a 50.000 refugiados llegaron a la isla durante el anterior Gobierno laborista entre 2007 y 2013, unas cifras que han descendido drásticamente con el Ejecutivo del primer ministro liberal, Tony Abbott, que lleva en el poder desde 2013 y que ha hecho de la estricta ley de inmigración una de sus señas de identidad.