Abdulá dice que el objetivo del bombardeo en Kunduz era una reunión talibán pero reconoce víctimas civiles

Abdulá Abdulá
REUTERS - Archivo
Publicado 09/04/2018 14:51:37CET

MADRID, 9 Abr. (EUROPA PRESS) -

El primer ministro de Afganistán, Abdulá Abdulá, ha recalcado este lunes que el bombardeo perpetrado el 2 de abril en el distrito de Dasht-i-Archi, en la provincia de Kunduz (norte) tuvo como objetivo una reunión de los talibán, si bien ha reconocido que se saldó con víctimas civiles.

En unas declaraciones ante el Consejo de Ministros, Abdulá ha insistido en que el objetivo fue un complejo de los talibán y ha indicado que varios altos cargos del grupo murieron en el ataque.

Sin embargo, ha confirmado que varios civiles murieron a causa del mismo, si bien no ha facilitado un balance oficial, tal y como ha recogido la agencia afgana de noticias Jaama Press.

El Ministerio de Defensa de Afganistán dijo el 6 de abril que el bombardeo alcanzó una reunión de los talibán, y no una madrasa, en medio de las denuncias sobre la muerte de decenas de civiles en el ataque.

En su comunicado, recalcó que "las fuerzas de Afganistán no atacan escuelas" sin hacer referencia a la posibilidad de que el bombardeo causara víctimas civiles.

En este sentido, recordó que el presidente del país, Ashraf Ghani, ha ordenado la apertura de una investigación para intentar esclarecer lo sucedido.

El comunicado fue publicado por el Ministerio un día después de que los talibán amenazaran con "vengarse" por el bombardeo, dos días después de que las autoridades provinciales reconocieran la muerte de civiles en el ataque aéreo.

Sin embargo, el Ministerio de Defensa publicó posteriormente un comunicado asegurando que todas las víctimas mortales del bombardeo eran talibán y acusando a los insurgentes de abrir fuego después del ataque contra los civiles.

Residentes han rechazado esta versión y han apuntado a la existencia de decenas de muertos a causa del bombardeo, que habría sido llevado a cabo por un helicóptero. Diversos medios locales han señalado que el incidente se habría saldado con al menos 50 víctimas mortales.

LA SITUACIÓN EN DASHT-I-ARCHI

Las autoridades afganas reforzaron la presencia de las fuerzas de seguridad hace cerca de dos años para intentar expulsar a los talibán de Dasht-i-Archi, si bien desde entonces se han sucedido los combates.

El jefe de la Policía local, Niaz Mohamad, ha asegurado que los insurgentes "cuentan con centros de entrenamiento en varios lugares y sus combatientes reciben entrenamiento sobre el uso de armas y colocación de explosivos, entre otras cosas".

Fuentes locales citadas por la cadena de televisión local Tolo TV han indicado que en la localidad hay 57 escuelas y madrasas, de las que únicamente catorce están en zonas bajo control del Gobierno.