Acusan a las autoridades de la zona más afectada por 'Pablo' de no actuar a tiempo

Actualizado 06/12/2012 16:09:24 CET

MANILA, 6 Dic. (EUROPA PRESS) -

La tragedia provocada por el paso del tifón 'Pablo' --internacionalmente 'Bopha'-- por el sur de Filipinas podría haber sido menor si las autoridades de la provincia de Valle de Compostela, la más afectada, hubieran seguido las recomendaciones del Gobierno filipino y hubieran actuado a tiempo.

Así lo ha señalado este jueves el director de la Oficina de Minas y Ciencias Geológicas del Departamento de Recursos Medioambientales y Naturales (DENR, por sus siglas en inglés), Leo Jasareno.

Según este responsable gubernamental, pese a las advertencias de inundaciones y corrimientos de tierra, muchos habitantes de esta región permanecieron en zonas declaradas como peligrosas por el Gobierno por la falta de voluntad política de las autoridades locales de aplicar medidas de seguridad sobre el terreno.

En declaraciones a la cadena GMA, Jasareno ha subrayado que muchas de las zonas anegadas en Valle de Compostela, donde se ha producido el grueso de las más de 330 víctimas mortales dejadas por el tifón, figuran como 'tierra de nadie' en los mapas de peligrosidad geográficos elaborados por el DENR, ya que hay riesgo de inundaciones y corrimientos.

El hecho de que en otras provincias como Surigao del Sur y Surigao del Norte, así como la ciudad de Cagayan de Oro City, sí que atendieran las recomendaciones del Gobierno ha impedido que aquí el número de víctimas por el paso de 'Pablo' haya sido mayor, según Jasareno.

El gobernador de Valle de Compostela, Arturo "Arthur" Uy, ha señalado este jueves que unas 200 personas han muerto y casi 600 permanecen desparecidas solo en esta provincia, muy por encima del balance oficial ofrecido por el Consejo de Gestión y de Reducción del Riesgo de Desastres Naturales (NDRRMC).

"Esta es la primera vez que un tifón con señal número tres cruza nuestra provincia", ha subrayado "Evacuamos a las personas de las orillas de los ríos y del mar, pero las inundaciones y los fuertes vientos no solo azotaron las orillas de los ríos sino lugares donde los residentes supuestamente deberían estar seguros", ha afirmado, según recoge Reuters.

Según el NDRRMC, hasta las 19:00 horas del jueves hay confirmados 331 muertos, 437 heridos y 380 desaparecidos. De los muertos confirmados, solo 72 han sido identificados hasta ahora.

Del total de víctimas, al menos un centenar de ellas se registraron en la localidad de Nuevo Bataan. Según ha destacado Jasareno en otra entrevista en la emisora dzBB, esta localidad figura en los mapas como de riesgo de inundaciones.

El responsable gubernamental ha propuesto que, si las autoridades locales no pueden evacuar a la fuerza a los residentes de las zonas peligrosas, al menos pongan en marcha un sistema de alerta temprana para que los habitantes puedan evacuar en menor tiempo.

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