Afganistán insiste en que su bombardeo en Kunduz alcanzó una reunión de los talibán, y no una madrasa

Publicado 06/04/2018 18:12:01CET

MADRID, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Defensa de Afganistán ha insistido este viernes en que el bombardeo ejecutado el lunes en el distrito de Dasht-i-Archi, situado en la provincia de Kunduz (norte), alcanzó una reunión de los talibán, y no una madrasa, en medio de las denuncias sobre la muerte de decenas de civiles en el ataque.

En su comunicado, ha recalcado que "las fuerzas de Afganistán no atacan escuelas" sin hacer referencia a la posibilidad de que el bombardeo causara víctimas civiles.

Asimismo, ha rechazado las informaciones facilitadas por periodistas locales que visitaron el jueves la zona del ataque escoltados por los talibán, que controlan el lugar.

En este sentido, ha recordado que el presidente del país, Ashraf Ghani, ha ordenado la apertura de una investigación para intentar esclarecer lo sucedido.

El comunicado ha sido publicado por el Ministerio un día después de que los talibán amenazaran con "vengarse" por el bombardeo, dos días después de que las autoridades provinciales reconocieran la muerte de civiles en el ataque aéreo.

Sin embargo, el Ministerio de Defensa publicó posteriormente un comunicado asegurando que todas las víctimas mortales del bombardeo eran talibán y acusando a los insurgentes de abrir fuego después del ataque contra los civiles.

Residentes han rechazado esta versión y han apuntado a la existencia de decenas de muertos a causa del bombardeo, que habría sido llevado a cabo por un helicóptero. Diversos medios locales han señalado que el incidente se habría saldado con al menos 50 víctimas mortales.

Durante la jornada del jueves, un grupo de periodistas se desplazó al lugar del bombardeo con escolta de los insurgentes, que controlan la parte del distrito donde se sitúa la madrasa atacada.

Según indicó la cadena de televisión local Tolo TV, la visita fue organizada por el portavoz de los talibán, Zabihulá Muyahid, y permitió a los periodistas visitar la aldea de Daftani y comprobar los daños causados por el ataque.

Un periodista de la cadena manifestó que durante la visita se han reunido con el vicegobernador de los talibán en Daftani, el mulá Shakir. Residentes consultados durante la visita negaron la versión gubernamental y recalcaron que en la madrasa Darul Ulum Hashemiya Omaria se celebraba una ceremonia de graduación.

Asimismo, elevaron a cien civiles el número de muertos, si bien esto no ha podido ser verificado por los periodistas que han participado en la visita. "Esto es zona talibán. No podemos rechazarlo, pero en nuestra ceremonia sólo había civiles", dijo uno de los residentes.

LA SITUACIÓN EN DASHT-I-ARCHI

Las autoridades afganas reforzaron la presencia de las fuerzas de seguridad hace cerca de dos años para intentar expulsar a los talibán de Dasht-i-Archi, si bien desde entonces se han sucedido los combates.

El jefe de la Policía local, Niaz Mohamad, ha asegurado que los insurgentes "cuentan con centros de entrenamiento en varios lugares y sus combatientes reciben entrenamiento sobre el uso de armas y colocación de explosivos, entre otras cosas".

Fuentes locales citadas por la cadena de televisión local Tolo TV han indicado que en la localidad hay 57 escuelas y madrasas, de las que únicamente catorce están en zonas bajo control del Gobierno.

Contador