El agresor de dos policías en Charleroi había solicitado regularizar su situación en Bélgica en dos ocasiones

Actualizado 08/08/2016 17:21:58 CET

BRUSELAS, 8 Ago. (EUROPA PRESS) -

El terrorista que atacó el pasado sábado a dos policías con un machete en el municipio de Charleroi, en el sur de Bélgica, había intentado regularizar su situación en el país en dos ocasiones, en 2013 y 2014, y en los dos casos sus peticiones fueron rechazadas, según ha informado la agencia de noticias belga.

La Fiscalía identificó este domingo al agresor como K.B., un argelino de 33 años que residía de forma ilegal en Bélgica desde 2012 y que era conocido por la Justicia belga por casos de delincuencia común y no por actividades terroristas.

El gabinete del alcalde de Farciennes, localidad muy cercana a Charleroi, ha confirmado este lunes que K.B. solicitó regularizar su situación en Bélgica en 2013 ante la Oficina de Extranjeros, una petición que reiteró el año siguiente. Ambas fueron rechazadas y tras esto, se le ordenó que abandonara el país en octubre de 2014.

Este sábado, 6 de agosto, el atacante hirió con un machete al grito de "Allahu Akbar" ("Dios es el más grande") a dos policías en el cuello y en la cara. Un tercer agente disparó al agresor, que falleció más tarde.

La cadena de televisión RTL ha informado de que las dos agentes heridas han salido del coma inducido tras la primera operación y están conscientes y "conservan la moral". Una de ellas será intervenida de nuevo este martes de la mandíbula mientras que la otra, más grave, necesitará nuevas operaciones de cirugía reconstructiva.

El primer ministro del país, Charles Michel, aseguró el domingo que el ataque "fue un intento de asesinato terrorista", al tiempo que destacó que se logró evitar una tragedia mayor. Del mismo modo, afirmó que se están estudiando nuevas medidas de seguridad.

Sin embargo, Michel dijo que la amenaza terrorista que afecta a las fuerzas de seguridad se mantendrá en el nivel 2, una posición sobre la que los sindicatos policiales han mostrado su descontento. El nivel de amenaza sobre el resto de la población se mantiene en el tercero de cuatro.