La AIEA estudia si envía a Irán ante el Consejo de Seguridad

Actualizado 02/02/2006 14:21:00 CET

VIENA, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

La Junta de Gobernadores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) se encuentra reunida hoy para decidir si se lleva a Irán ante el Consejo de Seguridad de la ONU por su programa nuclear.

Europeos, rusos y estadounidenses insistieron hoy en esta postura, pese a las advertencias hechas ayer por Teherán de que reanudará sus actividades de enriquecimiento si se le lleva ante el máximo órgano de la ONU.

El órgano de decisión de la AIEA, compuesto por 35 países, está discutiendo un borrador de resolución de los europeos que pide que se adopte esta medida por el temor a que Irán utilice su programa nuclear "no tenga exclusivamente fines pacíficos". Los europeos, Rusia y Estados Unidos han apoyado públicamente este paso. Se espera que la resolución se apruebe con facilidad porque tanto Rusia como China ahora apoyan esta opción, tras oponerse durante meses.

El delegado ruso ante la AIEA, Grigory Berdennikov, reiteró hoy la posición de Rusia fuera de la reunión. "No tenemos ninguna objeción a informar al Consejo de Seguridad" sobre lo que Irán tiene que hacer para disipar las dudas internacionales sobre sus actividades nucleares, declaró a la prensa. "Consideramos que la Junta (de Gobernadores) está enviando a Irán una señal seria", añadió

Dentro de la reunión, el delegado estadounidense, Gregory L.

Schulte, también pidió que se remita la cuestión al Consejo de Seguridad. "Ha llegado el momento de enviar un mensaje claro e inequívoco al régimen iraní sobre la preocupación de la comunidad internacional remitiendo esta cuestión al Consejo de Seguridad", declaró.

Por su parte, el delegado alemán, Herbert Honsowitz, que habla en nombre de Alemania, Reino Unido y Francia --los tres países que han actuado como mediadores en esta crisis en nombre de la UE--, señaló en la reunión que "ha llegado el momento de que se implique el Consejo de Seguridad".

No obstante, la Junta podría no tomar ninguna decisión hasta mañana o incluso el sábado. Según diplomáticos acreditados en el encuentro, el borrador todavía podría depurarse con el fin de conseguir el mayor apoyo posible antes de que formalmente se tome una decisión sobre el texto.