Alemania pide a Rusia que presione a Siria para evitar una catástrofe humanitaria en Idlib

Heiko Maas
REUTERS / HEINZ-PETER BADER
Publicado 14/09/2018 23:14:35CET

BERLÍN, 14 Sep. (DPA/EP) -

El Gobierno de Alemania ha reclamado este viernes a Rusia que evite una catástrofe humanitaria en la provincia siria de Idlib (noroeste), último bastión opositor, en medio de los preparativos para una ofensiva contra la zona.

"Idlib es muy sensible porque allí hay tres millones de personas", ha dicho el ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, en conversación con su homólogo ruso, Sergei Lavrov. "Ya ha habido demasiadas víctimas civiles en Siria", ha agregado.

"No queremos ver miles de muertos entre la población civil", ha manifestado, antes de reclamar a Moscú que use su influencia sobre el Gobierno sirio para evitar la devastación de la provincia.

Lavrov ha reafirmado la decisión de Rusia de eliminar a los "terroristas" mientras se minimizan los riesgos para la población civil. "El objetivo principal es eliminar a las organizaciones terroristas", ha recalcado.

Maas había adelantado antes de su encuentro con Lavrov que trasladaría al ministro ruso que una ofensiva podría derivar en una nueva catástrofe humanitaria. "Todos sabemos lo que está en juego", dijo, en declaraciones a la agencia alemana de noticias DPA.

Aviones de guerra sirios y rusos reiniciaron la semana pasada su campaña de bombardeos después de que no se alcanzara un acuerdo sobre un alto el fuego en la cumbre celebrada el 7 de septiembre en Teherán entre los presidentes de Rusia, Turquía e Irán.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, defendió durante el encuentro la posibilidad de declarar un alto el fuego y ha argumentado que, de lograrse ese acuerdo, "se habría adoptado el paso más importante en esta cumbre: dar una sensación de paz".

"Nuestra posición es clara, es evitar una tragedia humanitaria en Idlib", dijo, antes de defender que "en Idlib se necesita un alto el fuego en vez de bombardeos, porque hay civiles que tienen miedo y no queremos una nueva ola de refugiados".

Sin embargo, el mandatario ruso, Vladimir Putin, rechazó esta posibilidad y argumentó que Estado Islámico y el antiguo Frente al Nusra "no son parte del proceso de conversaciones", sino grupos terroristas.

"Creo que, en general, el presidente turco está en lo correcto. Sería bueno. Pero no puedo hablar por ellos ni por los terroristas del Frente al Nusra o Estado Islámico (y decir) que dejarán de disparar o usar drones con bombas", arguyó.

Por su parte, el presidente de Irán, Hasán Rohani, que ejerció como anfitrión, sostuvo durante su intervención que la ofensiva militar en Idlib es "parte inevitable de la misión para restaurar la paz y estabilidad en Siria".

ALERTA ANTE UNA CATÁSTROFE HUMANITARIA

La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) cifró el lunes en más de 30.500 el número de desplazados a causa del reinicio de estas operaciones.

Alrededor de 2,9 millones de personas viven en estas zonas, controladas por los rebeldes, por lo que la ONU ha advertido de que una ofensiva a gran escala podría causar una catástrofe humanitaria.

En este sentido, el secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, insistió el lunes en que "tiene que haber formas para hacer frente a este problema que no conviertan en los próximos a Idlib en la peor catástrofe humanitaria con la mayor pérdida de vidas en el siglo XXI".

"Se sabe que hay allí una gran cantidad de combatientes, incluso terroristas de organizaciones proscritas, pero pienso que en Idlib hay cien civiles, la mayoría mujeres y niños, por cada combatiente", agregó.

El enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, inició el lunes dos jornadas de conversaciones en Ginebra con representantes de Rusia, Irán y Turquía para abordar la creación de un comité constitucional para el país árabe.

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