Amnistía alerta de que "lo peor está por llegar" ante la ofensiva para tomar Hodeida (Yemen)

Desplazados internos en Yemen
REUTERS / KHALED ABDULLAH
Publicado 17/05/2018 12:42:07CET

Denuncia los bombardeos aéreos de la coalición saudí y el uso de minas antipersona por parte de los huthis

MADRID, 17 May. (EUROPA PRESS) -

Miles de civiles están huyendo ante la ofensiva de la coalición liderada por Arabia Saudí en la costa occidental de Yemen, una zona controlada por los rebeldes huthis, pero "lo peor está por llegar" a medida que los combates se aproximen a la ciudad portuaria de Hodeida, principal puerto de entrada de la ayuda al país, según ha alertado este jueves Amnistía Internacional.

"El impacto humano de esta nueva ofensiva militar en las zonas de la costa occidental de Yemen es claro en las angustiantes historias compartidas por los civiles desplazados por el conflicto", ha subrayado la asesora de respuesta ante crisis de Amnistía, Rawya Rageh. "Es un destello de lo que potencialmente queda reservado a una mayor escala si los combates se acercan al puerto de Hodeida, densamente poblado", ha advertido Rageh.

Amnistía Internacional ha entrevistado a 34 civiles que llegaron a Adén, donde tiene su sede el Gobierno reconocido internacionalmente, tras verse desplazados por los enfrentamientos en varias localidades en la provincia de Hodeida entre enero y principios de mayo.

Todos ellos han hablado de ataques de mortero, bombardeos aéreos, minas antipersona y otros peligros en el marco de la ofensiva que las fuerzas leales al Gobierno del presidente Abdo Rabbu Mansur Hadi, apoyadas por fuerzas terrestres y cobertura aérea de la coalición que lidera Arabia Saudí, están llevando a cabo contra los huthis, respaldados por Irán.

ATAQUES INDISCRIMINADOS

"Estamos muy preocupados por lo que parecen ser ataques indiscriminados y otras violaciones del Derecho Internacional Humanitario", ha reconocido Rageh. "Todas las partes tienen la obligación de hacer todo lo posible para proteger a los civiles" pero "están poniendo las vidas y medios de vida de cientos de miles más en peligro", ha denunciado.

Por su parte, según los testigos, los huthis también han disparado con morteros, un arma muy imprecisa, de forma repetida contra zonas civiles y han apostado a sus efectivos en barrios civiles, además de colocar minas en los caminos.

Según las estimaciones de la ONU, unas 100.000 personas se han visto desplazadas en los últimos meses en la costa occidental de Yemen, en su mayoría de la provincia de Hodeida. Para poder costear su huida en camiones o autobuses, según los testimonios recabados por Amnistía, han tenido que pagar unos 10.000 riales (en torno a los 30 dólares al tipo de conversión en las zonas bajo control huthi), pero ha habido casos de familias grandes que han tenido que desembolsar hasta 150.000 riales (unos 480 dólares).

"CADA DÍA MORÍAN PERSONAS, NO PODÍAMOS QUEDARNOS ALLÍ"

Antes de emprender la huida, habían sido testigos de bombardeos y disparos de todo tipo. "Nos marchamos por los bombardeos y la guerra a nuestro alrededor", ha contado a la ONG Hassan, un desplazado de 26 años. "Cada día morían personas, cada día veíamos ante nosotros cuerpos destrozados, hechos saltar en pedazos. ¿Podíamos quedarnos ahí? Teníamos que huir para escapar con vida, no podíamos seguir viviendo en medio del peligro", ha subrayado.

Pero el camino hacia Adén tampoco es seguro. Los huthis han colocado minas y otros artefactos para evitar el avance de las fuerzas gubernamentales y en ocasiones los vehículos en los que huyen los civiles se topan con alguno de estos artefactos, lo que provoca víctimas. "Las minas son en sí mismas indiscriminadas y están prohibidas en virtud del Derecho Internacional", ha recordado Amnistía en su comunicado.

La tensión de la huida también deja mella en quienes consiguen escapar. Una mujer ha contado a la ONG que tuvo un aborto nada más llegar a Adén, que atribuye al miedo y el cansancio del viaje. "Fue un viaje difícil, había cohetes que volaban sobre nosotros (...) Todo el camino desde donde partimos hasta donde llegamos lo pasamos gritando y llorando", ha relatado la mujer.

Algunos de los desplazados con los que ha hablado Amnistía han contado de casos en los que los huthis han tildado de "terroristas" a quienes intentan huir del avance gubernamental y en otros incluso han llegado a obligar a los autobuses ha dar media vuelta y han hecho bajar a quienes viajaban en ellos.

Parte de los desplazados se han trasladado a zonas más seguras de la provincia de Hodeida mientras que otros han seguido hacia el sur hacia las provincias de Adén, Lahj y Abyan, o hacia el este, hacia Hadramut y Mahra.

Aquellos con los que ha hablado Amnistía en Adén han encontrado refugio en lugares improvisados como edificios en construcción o estructuras dañadas por enfrentamientos anteriores entre las fuerzas gubernamentales y los huthis.

"Los más vulnerables entre la población civil se están llevando la peor parte de esta nueva ofensiva en la guerra de Yemen. Todas las partes deben cumplir el Derecho Internacional Humanitario, incluido el tomar todas las precauciones posibles para minimizar las víctimas civiles y la destrucción de hogares e infraestructura civil", ha recordado la asesora de Amnistía.

"Los civiles que huyen aterrorizados han informado de un abanico de violaciones" por lo que "instamos a todas las partes a un estricto cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario y a que sus fuerzas dejen de poner en peligro irresponsablemente a los civiles", ha zanjado.