Amnistía Internacional denuncia los "constantes y crecientes ataques" sobre la libertad de prensa en Turquía

Manifestación a favor de la libertad de prensa en Estambul
REUTERS
Publicado 03/05/2017 1:07:38CET

Los periodistas creen que la represión en el país supone "la muerte del periodismo"

MADRID, 3 May. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional (AI) ha denunciado los "constantes y crecientes ataques" sobre la libertad de prensa y los "injustos" procesamientos a periodistas que se están llevando a cabo en Turquía desde el intento de golpe de Estado en julio de 2016, que según Recep Tayyip Erdogan fue impulsado por el clérigo Fethulá Gulen, que vive autoexiliado en Estados Unidos.

Con motivo de la celebración del Día de la Libertad de Prensa, AI ha publicado este miércoles un informe en el que asegura que académicos, periodistas y escritores que critican al Gobierno turco se arriesgan a ser acusados, amenazados y censurados desde que el país sufrió un intento de golpe de Estado. Varios describen esta represión sobre la prensa como "la muerte del periodismo".

En Turquía, al menos 156 medios de comunicación han sido cerrados por decreto del Ejecutivo desde julio de 2016, según AI. Como consecuencia, el Sindicato de Periodistas de Turquía (TGS) estima que alrededor de 2.500 periodistas han perdido su trabajo. Además, la Dirección General de Prensa y Comunicación asegura que el Gobierno turco ha anulado las credenciales a un total de 778 periodistas.

En su informe 'El periodismo no es un delito', Amnistía Internacional ha denunciado que en Turquía los periodistas están siendo procesados "de manera injusta" con leyes antiterroristas, ya que la Administración turca les acusa de apoyar a Gulen y de "hacer propaganda de una organización terrorista". "Esta represión sobre los medios se está produciendo en el contexto de una purga de las críticas del Gobierno", ha asegurado la organización en el informe.

"Un gran número de los periodistas en Turquía se encuentran detrás de las rejas, encerrados durante meses sin ningún juicio o están siendo procesados sobre la base de leyes antiterroristas", ha denunciado el secretario general de Amnistía Internacional, Salil Shetty.

En 2016, el Comité de Protección de Periodistas consideró a Turquía como el país que más periodistas encarcelaba en el mundo. A pesar de ello, el Gobierno turco asegura que no hay ningún periodista encarcelado en Turquía por sus trabajos periodísticos.

AI ha llamado a todos aquellos con influencia, tanto dentro como fuera de Turquía, a que presionen al Gobierno turco para que elimine la "catastrófica" represión sobre los medios de comunicación en los últimos meses. Según la organización, las críticas por parte de otros estados han sido limitadas con tan solo algunas excepciones, como la respuesta de la canciller alemana, Angela Merkel, tras la detención del periodista del diario 'Die Welt', Deniz Yücel.

Amnistía Internacional ha pedido a la Administración turca que garantice que los periodistas realicen sus funciones sin amenazas ni acosos, además de eliminar los cargos y liberar a los trabajadores de los medios de comunicación que han sido detenidos simplemente por realizar su trabajo.

SILENCIANDO OPINIONES DISIDENTES

Cualquiera que exprese su opinión, considerada como una crítica por el Gobierno, corre el riesgo de recibir amenazas, acoso a través de Internet, procesos penales y de que sus publicaciones sean censuradas, según AI.

Irfan Degirmenci, un presentador de la cadena de televisión turca Kanal D, fue despedido después de que anunciara en su cuenta de Twitter que votaría "no" en el referéndum constitucional para expandir los poderes del presidente Erdogan celebrado el 16 de abril. Por su parte, Fatih Cekirge, un columnista del diario 'Hurriyet', quien anunció su intención de votar por el "sí", continúa trabajando para el medio. Ambos medios de comunicación pertenecen al grupo Dogan.

Además, el Gobierno turco ha prohibido la entrada al país a varios periodistas freelance extranjeros y periodistas que trabajan para medios de comunicación de otros países. La Administración también ha anulado las credenciales y ha deportado a periodistas extranjeros, según AI.

"Ahora nuestras mentes se centran en todos los periodistas que están encarcelados o enfrentándose a amenazas y represalias, pero nos centramos particularmente en Turquía, donde la libertad de expresión está siendo amordazada sin compasión. Pedimos a las autoridades turcas que liberen inmediatamente a todos los periodistas encarcelados simplemente por realizar su trabajo", ha asegurado Shetty.

DETENCIÓN PREVENTIVA

Amnistía Internacional ha asegurado que al menos 120 periodistas se encuentran actualmente en detención preventiva en Turquía, que llega a durar varios meses y en la que los detenidos solo pueden recibir visitas de familiares más cercanos una hora a la semana.

Los encarcelados solo tienen permitido reunirse con su abogado una hora a la semana, bajo la vigilancia de las autoridades de la prisión, lo que viola su derecho de confidencialidad. Además, aquellos en la cárcel de Silivri, donde se encuentran muchos periodistas, no tienen permitido enviar o recibir cartas.

La organización ha advertido de que cualquier persona detenida por cargos penales tiene el derecho a un juicio en un tiempo razonable o debe ser puesto en libertad a la espera de un proceso judicial.

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