La angustia de los inmigrantes en Macedonia, en imágenes

Inmigrantes frontera Macedonia
Foto: OGNEN TEOFILOVSKI / REUTERS
   
Actualizado 22/08/2015 11:46:24 CET

MADRID, 22 Ago. (EDIZIONES) -

   La Policía macedonia reprimió este viernes a cientos de inmigrantes que intentaba acceder al país desde Grecia, después de que el Gobierno hubiese declarado el estado de emergencia y cerrado la frontera. Aunque se ha permitido el paso controlado de cientos de personas, se han producido momentos de violencia que han vuelto a poner de manifiesto el drama de la inmigración en Europa.

   Agentes antidisturbios macedonios emplearon gases lacrimógenos para dispersar a miles de inmigrantes y refugiados después de que el Gobierno macedonio había declarado el estado de emergencia en la frontera ante la llegada masiva de inmigrantes y refugiados en los últimos días a su territorio.

   Allí han llegado diariamente entre 1.500 y 2.000 personas en las últimas semanas, diez veces más que el número habitual previo al verano y se han ido acumulando en una estación de tren cercana al lugar de los incidentes, el punto de control fronterizo de Gevgelija.

   A pesar de que este último episodio de tensión fue relativamente breve, la Policía tuvo que encarar a más de 1.000 inmigrantes que llegaron en tren desde Grecia, y a los que se obligó a tomar autobuses de vuelta a ese país. La mayoría de estas personas son sirias o norteafricanas.

   Algunos inmigrantes consiguieron atravesar la frontera mientras otros fueron detenidos por la Policía y expulsados de nuevo a Grecia. Entre los primeros se encuentra Mohamed Jalid, de 18 años y procedente de la devastada ciudad siria de Alepo. "Corrí rápido y escapé pero mi hermano fue devuelto a Grecia", explicó a Reuters.

   Macedonia se ha declarado incapacitada para lidiar con el flujo de refugiados; una situación agravada por las tensiones históricas de los últimos 20 años con Macedonia, ya que ambos países están involucrados en una disputa desde el cambio de nombre de esta última tras independizarse de la antigua Yugoslavia en 1991.

   Aurelie Ponthieu, asesora de Médicos sin Fronteras, ha repudiado "las impactantes escenas, resultado de unas medidas extremas que quieren evitar que las personas desesperadas que huyen de la violencia y de la guerra crucen fronteras". Sin embargo, estas medidas no son la "solución", en opinión de MSF, sino que "acaban provocando otra crisis humanitaria".

   Un equipo móvil de MSF atendió este viernes a diez personas heridas por el lanzamiento de granadas de aturdimiento. Cuatro de ellas han tenido que ser trasladadas al hospital, incluida una que también sufrió los golpes por efectivos del Ejército y Policía macedonios

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