Aoun dice que Hariri "ha dejado todas las puertas abiertas", incluida la marcha atrás en su dimisión

Michel Aoun
REUTERS / STEPHANE MAHE
Publicado 13/11/2017 12:36:15CET

BEIRUT, 13 Nov. (Reuters/EP) -

El presidente de Líbano, Michel Aoun, ha asegurado este lunes que el primer ministro dimisionario, Saad Hariri, "ha dejado todas las puertas abiertas" en la crisis política que vive el país, incluida la posibilidad de dar marcha atrás en su decisión de renunciar al cargo de jefe del Gobierno.

Aoun ha transmitido a varias personas que le han visitado esta valoración sobre el mensaje que dio el domingo Hariri en una entrevista concedida a su cadena de televisión, Future TV, en la que dijo que volverá "muy pronto" a Líbano y planteó la posibilidad de retirar su renuncia, siempre que el país mantenga su neutralidad en los conflictos regionales.

Altos responsables gubernamentales libaneses y fuentes cercanas a Hariri creen que el primer ministro fue obligado por Arabia Saudí a presentar su dimisión y que las autoridades saudíes le han puesto a él y a su familia en arresto domiciliario.

Antes de la entrevista difundida este domingo, Aoun aseguró que los movimientos de Hariri en Riad estaban restringidos y que cualquier declaración del primer ministro libanés desde Arabia Saudí era "motivo de sospecha".

Sin embargo, este lunes el presidente de Líbano ha asegurado que Hariri "ha dejado todas las puertas abiertas", incluida la posibilidad de "rescindir su renuncia", según han explicado varias personas que han estado con el mandatario reunidas a puerta cerrada y que han pedido no ser identificadas.

Los visitantes que han estado con Aoun han dicho que la "campaña diplomática y nacional" para garantizar que Hariri regresa a Líbano ha tenido resultados positivos. Desde que Hariri anunció su dimisión hace más de una semana, Aoun ha mantenido reuniones de alto nivel con políticos libaneses y con diplomáticos extranjeros.

Aoun se ha negado a aceptar la dimisión de Hariri salvo que se la entregue en persona en Líbano, algo que no ha sucedido. La renuncia de Hariri ha vuelto a poner a Líbano en el centro del conflicto entre la principal potencia suní, Arabia Saudí, y la chií, Irán.