Sin apoyo para la reinserción, los niños soldado liberados vuelven a las armas en RCA

Sesión de sensibilización sobre el uso de niños soldado en RCA
CHILD SOLDIERS INTERNATIONAL
Actualizado 09/06/2018 10:12:33 CET

Unos 5.000 de los 12.000 menores desmovilizados no han recibido ayuda, denuncia Child Soldiers Internacional

La ONG ha desarrollado material con el que busca concienciar a las comunidades del problema y las consecuencias del mismo

MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

El drama para los niños soldado desmovilizados no termina con su liberación. En República Centroafricana unos 12.000 de estos menores enrolados en los grupos armados activos en el país han sido liberados desde 2014, pero 5.000 de ellos están aún a la espera de recibir algún tipo de apoyo para su reinserción, denuncia Child Soldiers International, alertando de que para muchos la vuelta a las armas es su mejor salida.

"El reclutamiento de niños ha sido una seña de identidad del conflicto en RCA desde que estalló la violencia en 2012", resalta la directora de programas de Child Soldiers International, Sandra Olsson, incidiendo en que la "naturaleza dispar" de los grupos armados en el país, tanto musulmanes como cristianos, la cifra "probablemente sea mucho mayor" de la estimación de 14.000 de la ONU.

Aunque unos 12.000 menores han sido desmovilizados desde 2012, algo reseñable, el fenómeno no ha remitido y sigue siendo "una trágica realidad para miles" de niños, dado que "la paz en el país es extremadamente frágil y alrededor del 80 por ciento del mismo está bajo el control de los grupos armados", explica a Europa Press en una entrevista.

             Child Soldiers International

En algunos casos, los niños "han sido secuestrados y obligados a unirse a los grupos armados" si bien "un gran número de ellos también se han unido 'voluntariamente", precisa. "Este no es un fenómeno único de RCA aunque sí es más marcado dado que muchos grupos armados, en especial las milicias 'antibalaka' cristianas, se formaron como grupos de autodefensa a nivel local en las comunidades", explica Olsson.

"Uno tiene que protegerse. Vinieron a violar a las mujeres mayores como yo... ¿Cómo espera que reaccionen estos niños?", fue la contestación que dio una mujer en Pissa, una localidad al suroeste de Bangui que visitó el pasado mayo un equipo de Child Soldiers International, una ONG que lucha contra el uso de niños soldado en conflicto.

"Los niños se unen a estos grupos porque quieren venganza por la muerte de un ser querido, para protegerse a ellos y a sus comunidades de los grupos rivales en la zona, o simplemente porque piensan que la vida en un grupo armado puede ofrecerles algo de dinero y una vida mejor", reconoce la responsable de la ONG.

Por eso, aunque el Gobierno ha hecho avances y en 2017 RCA ratificó el tratado internacional que prohíbe el uso de niños soldado, el hecho de que muchos de los grupos armados activos tengan su base en las comunidades provoca que "los niños, incluso que aquellos que fueron liberados, sean altamente susceptibles a volver a ser reclutados por los comandantes", subraya Olsson.

NO HAY FONDOS PARA LA REINSERCIÓN

Lamentablemente, tanto en RCA como en otros países, "buena parte de los fondos van a las fases iniciales de liberación y atención en tránsito durante las que se preparara al niño y su familia para volver a la vida civil, mientras que queda poco para el apoyo a la reinserción a largo plazo", explica la responsable de la ONG. Como consecuencia de ello, "el proceso de reinserción podría verse gravemente limitado o incluso los niños podrían volver a los grupos armados", advierte.

Los niños desmovilizados deben recibir educación, oportunidades para ganarse la vida y apoyo psicosocial pero en ocasiones eso no es suficiente entre otras cosas porque los proyectos no siempre tienen en cuenta el contexto específico de la zona y no se escucha lo que los menores y sus comunidades dicen que necesitan para "llevar una vida normal", lamenta. "Hay que acabar con el enfoque de que un mismo modelo vale para todo en lo relativo al apoyo a la reinserción", reclama.

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Lea trabaja como voluntaria comunitaria en Pissa y cuenta que en la localidad hay más de diez chicas que estuvieron vinculadas con los 'antibalaka' y que "ahora no tienen ninguna ocupación". "Han adquirido malos hábitos y consumen hachís", explica a la ONG, precisando que además "están estigmatizadas" y que los hombres consideran que "ya están usadas", en referencia a que habrían sido objeto de abusos sexuales por parte de los milicianos.

TRABAJAR PARA EVITAR EL RECLUTAMIENTO

Pero lógicamente, mucho mejor que apoyar la reinserción es trabajar para evitar el reclutamiento de niños como combatientes en primer término. Aquí, las comunidades tienen un papel crucial que desempeñar, en particular los líderes religiosos, los jefes de las comunidades y las propias familias.

"Algunas zonas están 'de facto' bajo la ocupación de grupos armados así que las comunidades no tienen otra opción que aceptar su presencia y, teniendo en cuenta la extremadamente baja presencia del Estado fuera de la capital, incluso se percibe que los grupos armados están cubriendo la responsabilidad del Estado al proteger las zonas de otros grupos armados", subraya Olsson.

Por eso, no es de extrañar que "algunas comunidades animen a los niños y a los jóvenes a unirse y muchos no ven una alternativa", añade la responsable de la ONG, que defiende la necesidad de hacer más esfuerzos para concienciar sobre "los efectos a corto y largo plazo del uso de niños por grupos armados, no solo para los menores sino para la comunidad en su conjunto".

MATERIAL PARA LA SENSIBILIZACIÓN

Es ahí donde entra el manual que Child Soldiers International ha desarrollado junto con organizaciones locales, el Gobierno centroafricano y la ONU destinado a la prevención del reclutamiento de niños soldados, así como material para llevar a cabo campañas de concienciación en base al mismo.

"Se trata de materiales identificados por el Gobierno y los actores de la sociedad civil y creemos que estos recursos pueden tener un gran impacto en detener el reclutamiento de niños y en mejorar la respuesta de las comunidades a esta cuestión", resalta Olssen. Por el momento, en las localidades visitadas para presentar el material ha habido una buena acogida.

Child Soldiers International ya ha usado material de este tipo en países como República Democrática del Congo (RDC) para "negociar la liberación de niños de grupos armados cuyos comandantes simplemente no eran conscientes de que era ilegal y de que podrían ser procesados en tribunales nacionales e internacionales".

El objetivo ahora es llevar a cabo sesiones de sensibilización en las comunidades con el material desarrollado, para lo cual "se identifica a las personas con mayor influencia en la zona, que en general suelen incluir a los líderes religiosos, los profesores, las autoridades locales y los jefes tradicionales", así como grupos de padres o jóvenes.

Con dicho material, se anima el debate sobre lo que la comunidad quiere para sus hijos y los riesgos y consecuencias que tienen para la consecución de ese futuro el hecho de que los menores se enrolen en grupos armados, algo de lo que no siempre son conscientes. También se trata de abrirles los ojos sobre la importancia de que les ayuden a recuperar sus vidas cuando son desmovilizados, entre otras cosas porque ellos son el futuro de la comunidad.

"Los niños corren el riesgo de morir o resultar heridos, y ¿qué ocurre después del conflicto? Si se enseña a los niños a obedecer siempre órdenes y a resolver sus problemas con violencia, ¿cómo se adaptarán a la vida en sus comunidades? ¿qué pasa si las órdenes incluyen asesinar a alguien en vuestra familia? ¿es eso deseable?". Estas son algunas de las cuestiones que desde Child Soldiers International plantean a quienes participan en las charlas.

"Se trata de escuchar a la comunidad y sopesar cada argumento y opinión y, ojalá, llevarles a darse cuenta de que los aspectos negativos superan a los positivos, especialmente si el objetivo es la supervivencia y el bienestar de la comunidad", remacha Olssen.