Kirchner confía en resolver los problemas con empresas españolas y pide compromiso a Telefónica y Repsol

 

Kirchner confía en resolver los problemas con empresas españolas y pide compromiso a Telefónica y Repsol

Actualizado 22/06/2006 13:20:31 CET

MADRID, 22 Jun. (EUROPA PRESS) - El presidente argentino, Néstor Kirchner, subrayó hoy que su Gobierno está haciendo un "proceso de normalización y un proceso de renegociación de contratos" con las empresas españolas que aún tienen contenciosos pendientes con Argentina y afirmó tener sus "esperanzas puestas" en la buena relación global entre Argentina y España. Además, mencionó en concreto a Telefónica y a Repsol, recalcando que el mercado argentino ofrece buenas potencialidades y confió en que su propuesta para resolver los problemas de Aerolíneas Argentinas salga adelante, en una intervención en el Congreso de los Diputados, donde fue recibido por los presidentes de las dos Cámaras del Parlamento, Manuel Marín y Javier Rojo. En su intervención ante una delegación de parlamentarios, Kirchner expuso la situación actual de Argentina y agradeció a España su actitud "correctísima" y su ayuda durante la crisis de 2001. En lo relativo a las empresas y la renegociación de sus contratos, apuntó que "muchas veces no es la tarifa lo que está en juego, prioritariamente lo que está en discusión es el cumplimiento o no cumplimiento de los contratos". En cuanto a Telefónica, relató el potencial de crecimiento de Argentina precisando que el 80% de los argentinos en 2008 estarán usando móviles y que las líneas fijas crecieron un 20% el año pasado. A Repsol, Kirchner le lanzó el mensaje de que "si Repsol invierte fuerte en Argentina, la producción de gas y la producción de petróleo pueden crecer muchísimo". El jefe de Estado argentino se reunió ayer con el presidente de Telefónica, César Alierta, y hoy lo hará con el de Repsol, Antonio Brufau. Por otro lado, se refirió a la deuda de 800 millones de dólares que Argentina tiene aún con España e insistió en que su objetivo es que esta deuda sea incluida en las que el país tiene con el Club de París. Una vez que se resuelva este "problema", dijo, Argentina "va a pagar como corresponde". El presidente argentino relató la recuperación lograda desde la gran crisis de 2001, con un crecimiento anual medio del 9% en los últimos tres años --0,7% entre marzo y abril de 2006--. El desempleo, que llegó al 28% en los peores momentos de la crisis cerró el año pasado el 10,1%, en el primer trimestre de 2006 fue del 11,4%, ahora es del 10,8% y el Gobierno espera cerrar el año "en un dígito". También la pobreza, que llegó a afectar al 62,15% de la población, en el trimestre pasado se situó en el 33,8%, aún por encima de los niveles previos a la crisis (25%). La Indigencia llegó casi al 28%, hoy está en el 11%. "Los datos son absolutamente alentadores", resumió Kirchner, recordando que su Gobierno renegoció la deuda privada, "que significó un ahorro para el país de 67.000 millones de dólares", de los 100.000 que se debían. "Hemos pagado al FMI", prosiguió, señalando que los argentinos, independientemente de sus responsabilidades, se sintieron "absolutamente maltratados" por el Fondo. "Estamos en el infierno y estamos subiendo pasito a pasito las escaleras del infierno. Cuando acabe mi mandato el 10 de diciembre de 2007 espero poder decirle al pueblo argentino que estamos en las puertas del purgatorio", añadió. Kirchner expuso también la situación en la región, presentando a Argentina como factor de equilibrio en las tensiones por los recursos energéticos y como país clave de Mercosur, así como su deseo de que Mercosur llegue a un acuerdo de asociación birregional con la UE, porque "quien tendría que cumplir ese rol en la región no lo cumple". Pidió asimismo que se entienda la situación de Bolivia, el país más pobre de la región después de Haití, y se mostró convencido de que "con el diálogo constructivo se van a encontrar buenos acuerdos de convivencia" tanto con España como con Brasil. El mandatario dejó claro que Argentina no pretende inscribirse en ninguna de las pretendidas corrientes actuales en Latinoamérica. "Somos absolutamente heterodoxos, hemos aprendido que las ortodoxias extremas siempre nos han llevado a fracasos", agregó. CONFLICTO CON URUGUAY Se refirió, por otro lado, al conflicto con Uruguay por el proyecto de construcción de los plantas de celulosa en la localidad uruguaya de Fray Bentos, que Argentina considera que serán contaminantes. Las plantas son proyectos de la española ENCE y la finlandesa Botnia, Kirchner apeló a ambos países europeos, como "defensores permanentes del medio ambiente", a ayudar a buscar una solución. "No nos queremos constituir en países receptores de inversiones que no se pueden hacer aquí por legislación medioambiental", advirtió. Kirchner aprovechó para dar las gracias a España por su acogida a los refugiados políticos argentinos y a los inmigrantes económicos. El presidente del Congreso de los Diputados, Manuel Marín, que le expresó su confianza en que en esta década, bajo mandato de Kirchner, Argentina se convierta "en un país estable, grande, justo y equilibrado". Marín, que fue su anfitrión en la sala Sert del Congreso, le entregó como regalo un facsímil de la Constitución de 1812, que, le explicó "tiene una particularidad", y es que Argentina formaba parte de "las Españas" cuando se redactó y, "en alguna de las páginas figuran los diputados por Argentina". "Fue uno de los grandes momentos de la historia", dijo el presidente del Congreso.

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